Al cumplirse hoy 61 años del estallido de la Guerra de Abril de 1965, la nación dominicana recuerda el levantamiento cívico-militar más trascendental de su historia contemporánea, donde miles de dominicanos perdieron la vida.
El país se sumergió en una lucha patriótica con el firme propósito de restaurar el gobierno constitucional del profesor Juan Bosch, cuyo mandato legítimo de 1963 había sido interrumpido abruptamente al ser víctima de un golpe de Estado. Su mandato se limitó a siete meses.
El conflicto, que se extendió hasta el 3 de septiembre de 1965, tuvo como escenario la ciudad de Santo Domingo. Este hecho no solamente representó una demanda política por el retorno a la legalidad, sino que se convirtió en una cruenta contienda civil que dejó cicatrices en la República Dominicana.
El punto de inflexión que detonó la sublevación fue el golpe de Estado perpetrado contra el presidente Bosch el 25 de septiembre de 1963, hecho que, sin duda, fragmentó el panorama político nacional.
A partir de ese momento, los esfuerzos por reanudar el orden constitucional se intensificaron en la clandestinidad, uniendo a diversos sectores de la sociedad que defendían la Constitución de 1963 como única vía para garantizar los derechos civiles y el progreso del país.