Hola amigos, la pregunta de hoy un tanto complicada. ¿Cuál es la intención, el alcance y el impacto del mensaje del presidente del domingo 22 de marzo? Nos referimos a la alocución breve del presidente de la República que tocó la crisis internacional y sobre todo el impacto que tendrá y que ya se vive en República Dominicana.
El impacto es demoledor, terrible, directo. El alcance es que va a abarcar a todo el mundo. La intención del presidente es generar tranquilidad, llevar optimismo, como debe hablar un estadista, siempre en positivo, pero con un optimismo racional.
El presidente ha dicho que la situación de la economía nacional se previó el impacto de cuestiones fuera de control en el ámbito internacional y que está bajo una situación de que puede resistir lo que está ocurriendo en el mundo.
Todo esto a propósito del ataque de Israel y de Estados Unidos a Irán y la respuesta de Irán, que ha provocado entonces ya un enfrentamiento de mayor magnitud que se menciona como la guerra en Irán, una situación bélica entre esos actores internacionales importantes.
Esto ya está impactando al mundo. El gobierno anuncia que va a priorizar sus acciones, que va a mantener el subsidio al combustible hasta un nivel y evitar que suba el precio del GLP, gas licuado de petróleo, mantener la estabilidad macroeconómica, proteger los hogares vulnerables, sustentar la inversión pública y la reasignación de 10.000 millones de pesos. Sin embargo, hay un impacto que es la parte más importante de esta situación.
El impacto va a ser directo y el presidente lo ha dicho, aunque ha hablado de optimismo, de que hay una situación para contener esa debacle internacional.
Sin embargo, no se puede negar que van a subir las tarifas del servicio de energía eléctrica. Va a impactar el precio de los combustibles, aunque se mantenga el subsidio que actualmente está cerca, por el precio del petróleo, cerca de los 100 dólares el barril. Se presupuestó cuando era a 65 dólares, entonces tiene que haber un ajuste entre un 5.2 y un 6.7 por ciento del combustible.
Eso significa un alza y eso puede generar un alza en cadena, porque el precio del galón de los combustibles es, junto a la tasa de cambio, uno de los termómetros más importantes de la economía. Y va a impactar en todo y va a provocar una ola de inflación, quiérase o no.
Y muchos comerciantes inescrupulosos se van a aprovechar también desde ahora. Entonces, habrá alzas en el precio del transporte, en las tarifas, en los pasajes. Y de seguro escucharemos ahora a esos patriotas, dueños del país, que van a estar tratando de imponer su ley y hasta de pescar en ríos revueltos.
También habrá un impacto inevitable en el precio de los alimentos, de la comida, de los productos de alto consumo. Y esto es muy delicado y el gobierno tendrá que buscar la manera de evitar que el comercio también quiera pescar en ríos revueltos. La situación no es nada fácil.
Hay que apelar a la racionalidad, al liderazgo del gobierno, ya que se trata de que haya el menor impacto posible, sobre todo en las clases más necesitadas.
Gracias. Hasta un nuevo comentario.