Netflix estrenará el próximo 15 de enero la miniserie Agatha Christie: Las siete esferas, una adaptación de la novela El misterio de las siete esferas, publicada por la escritora británica en 1929.
La producción recupera una de las historias menos conocidas de la autora y la presenta en formato de serie de época, con un elenco que combina actores jóvenes de proyección internacional con figuras consolidadas del cine y la televisión del Reino Unido, entre ellas Helena Bonham Carter y Martin Freeman.
Desde el 15 de enero, la producción titulada Agatha Christie: Las siete esferas (Agatha Christie’s Seven Dials) estará disponible en la plataforma de streaming, recuperando el crimen ideado por la célebre escritora hace casi cien años. La serie cuenta con guion de Chris Chibnall, conocido por su trabajo en Doctor Who, y la dirección de Chris Sweeney (Back to Life).
Para Ed Bluemel, la propuesta tiene un aire renovado: “Se siente fresca y distinta a otras historias de Christie, claramente pensada para conectar con una audiencia actual”, comenta en declaraciones a EFE.
El relato se sitúa en la Inglaterra de los años veinte, en plena era del charlestón, donde la muerte inesperada de un joven desencadena la trama.
Su prometida, Bundle Brent, interpretada por McKenna-Bruce, asume el papel de investigadora y se adentra en una red de secretos que vinculan el asesinato con una oscura conspiración relacionada con siete enigmáticas esferas.
La extensa novela original ha sido transformada en una miniserie de tres episodios, que apuesta por una estética cuidada y contemporánea sin perder el espíritu clásico de Christie. La adaptación pone especial énfasis en la fortaleza y determinación de su protagonista femenina, una heroína poco habitual en el cine de misterio, tal como destaca la propia McKenna-Bruce al describir a su personaje.
Uno de los cambios más significativos respecto al libro es la ampliación de un papel inexistente o secundario en la obra original, interpretado ahora por Helena Bonham Carter.
Para Netflix, este personaje resulta clave en el desarrollo dramático de la historia. McKenna-Bruce, quien encarna a su hija en la ficción, no oculta su admiración por la actriz y valora profundamente la experiencia de trabajar junto a ella.
“Helena me enseñó a priorizar mi bienestar. Tiene una manera muy libre de enfrentarse a la vida y es la primera en reírse de sí misma, algo que encuentro inspirador. Además, antes de empezar el rodaje, visitó la mansión donde vivíamos en la historia solo para asegurarse de que yo me sintiera cómoda”, relata la joven actriz.
La serie también sorprende desde su escena inicial. Aunque la mayor parte del rodaje se realizó en las ciudades británicas de Bristol y Bath, el primer episodio se abre en un escenario inesperado: la plaza de toros de Ronda, en Málaga.
Su forma circular encaja simbólicamente con una narración marcada por los giros argumentales y la obsesión visual con las figuras esféricas, combinando el humor con los elementos más oscuros del thriller.
Según Ed Bluemel, el mayor reto fue equilibrar el tono de la historia. “Las tramas de Agatha Christie pueden parecer ligeras o incluso divertidas, pero no debemos olvidar que hablan de asesinatos. Teníamos que movernos en esa línea delicada donde los personajes pueden resultar cómicos dentro de un contexto serio. Encontrar ese balance fue fundamental para dar vida a la serie”, concluye el actor.