El alcalde del municipio de Licey al Medio, Domingo Almonte, denunció formalmente un atropello a la autoridad civil municipal por parte de una autoridad policial de alto rango de la Dirección Regional Cibao Central, que interrumpió un evento cultural y recreativo de carácter oficial, organizado para el sano esparcimiento de la comunidad.
El alcalde relata que el incidente ocurrió aproximadamente a las 11:00 p. m. del sábado 17 de enero, cuando el oficial se apersonó al lugar con una actitud intimidante y desafiante.
A pesar de que la actividad, que se desarrollaba en un ambiente de tranquilidad y organización, estaba programada para concluir a las 12:00 de la medianoche y se realizaba conforme a la programación y autorizaciones previamente establecidas, la autoridad policial ordenó apagar la música de manera inmediata, con los artistas aún en tarima, alegando que “las reglas las colocaba él”.
Declaraciones del alcalde Domingo Almonte:
Irrespeto a la inversión estatal: El Alcalde enfatizó que este evento constituye el único espacio de recreación articulado y financiado directamente por el Gobierno Central para el municipio.
Falta de respeto institucional: Calificó la acción como una desconsideración directa hacia la Presidencia de la República, la Liga Municipal Dominicana, FEDOMU y el Ayuntamiento, instituciones que destinan los recursos para estas actividades.
Actitud antidemocrática:
Almonte describió el comportamiento como «trujillista», señalando que este tipo de acciones le hacen un «flaco servicio» a los esfuerzos que realiza el Presidente de la República por garantizar la seguridad ciudadana y la paz social.
Llamado a las autoridades superiores: Ante la gravedad de este irrespeto a la autoridad civil municipal, el Alcalde Domingo Almonte hace un llamado urgente a una investigación exhaustiva por parte del Ministerio de Interior y Policía, la Dirección General de la Policía Nacional y la Presidencia de la República.
«Es inaceptable que mientras el Gobierno central trabaja por la seguridad ciudadana, existan autoridades con conductas arrogantes que lesionen la gestión municipal y el derecho del pueblo a la cultura en espacios creados por el propio Estado», concluyó Almonte.
