La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) informó que evalúa retirar los terminales de pago electrónico de unas 780 estaciones de combustibles afiliadas, al considerar que las comisiones cobradas por las empresas que administran este servicio afectan significativamente la rentabilidad del sector.
El presidente del gremio, Juan Elías Pérez, explicó que por cada galón de combustible vendido, los detallistas obtienen un margen bruto de aproximadamente 25 pesos, de los cuales cerca de siete pesos se destinan al pago de comisiones por el uso de los terminales electrónicos. A su juicio, este costo representa una carga desproporcionada para los comerciantes.
Como alternativa, Anadegas plantea que el cobro sea de 30 centavos por cada transacción realizada con tarjetas de crédito o débito. Pérez recordó que, en una ocasión anterior, la entidad suspendió el uso de los terminales de una empresa proveedora como medida de protesta, y aseguró que no descartan adoptar nuevamente esa decisión si no se alcanza un entendimiento.
Asimismo, el gremio exhortó a las autoridades y al sector financiero a intervenir en el conflicto, con el objetivo de encontrar una solución que beneficie tanto a los detallistas como a los consumidores y garantice un sistema de pagos más equilibrado para todas las partes.