Siempre me acuerdo del hallazgo del doctor Milton Erikson al explicar la dinámica familiar cuando esta se presentaba con problemas e inestabilidad.
Erikson decía, cuando esto sucede busque a ese miembro de la familia que está creando los problemas… siempre hay un instigador… y ese generador de problemas domina y controla la dinámica del grupo.
Se le puede identificar fácilmente porque solo está interesado en agitar las aguas para que salgan los mocos … es una especie de provocador enfermizo al cual lo motiva el resentimiento, la arrogancia y la venganza.
Un instigador en el interior de una familia, en una organización es un dolor de cabeza permanente. todo se dificulta, nada avanza, incidenta todos los procesos… y lo peor… su nivel de influencia entre los miembros del grupo. consigue contagiarnos de su veneno y al final todo se volverá dañino produciendo enfermedad, lesión o provocando la muerte.
de aquí que el primer paso es identificar a la culebra como venenosa. y hacerlo visible ante los demás porque el instigador suele ocultarse y disimular sus acciones viciosas e inmorales.
El segundo paso es evitar agarrar a la culebra por la cola. con lo cual se pretende inmovilizarla, pero si usted se descuida podría izarse hasta su mano y recibir una pavorosa mordida.
El tercer y último paso es aplastarle la cabeza aunque al principio pueda parecer brutal, pero es la única garantía de evitar ser mordido en un futuro.
Algunos no consiguen seguir este camino extremo y simplemente recurren a la estrategia del aislamiento. la alejan del entorno para evitar que entre a la vivienda, pero…
¿Qué garantiza que siga apareciendo y creando amenazas?
Entonces… frente a un instigador… ¿Qué haremos?
¿Aislarlo, destruirlo o negociar con el?
Puede usted aislarlo siempre será una forma muy eficaz para socavar la base de poder en la que se apoya. sin esta base se vuelve vulnerable, pero, ¡ojo ¡ puede volver a recomponer sus fuerzas y convertirse en una amenaza más
Poderosa porque ahora viene motivada por la venganza.
¿Puede negociar con el? no , absolutamente no.
El instigador, está tan dañado y carcomido por dentro que negociar con él es prácticamente imposible y si se consigue llegar a un acuerdo, ese acuerdo de seguro lo va a romper.
¿Entonces?
Bueno, aquí usted decide… qué hacer con su culebra.
1) ¿Convivirá con ella aun sabiendo que es venenosa mientras la amenaza y el conflicto permanece?
2) ¿La tomara por la cola, tratando de inmovilizarla? alejándola de su entorno.
3) O se va a decidir por la única forma que yo entiendo es la definitiva y garantizada. ¡Aplástele la cabeza!