Auditores de Contraloría ocultaron corrupción a cambio de sobornos

Una auditoría de la Cámara de Cuentas de la República Dominicana revela que dos  auditores de la Contraloría General de la República habrían recibido dádivas de funcionarios de la Oficina Técnica de Transporte Terrestre (OTTT) para encubrir  irregularidades y dispendios de recursos por valor de millones de pesos en esa institución en el año 2010.

Los auditores Mario Rodoli Cuevas,  en cargado de la Unidad de Auditoría Interna  de la Contraloría General de la República, y María Paulino,  sub encargada, recibieron la suma de 69 mil pesos y una mini Laptop, como obsequio del entonces director  de la OTTT, Ángel María Segura Soto.

A Mario Rodoli Cuevas  le fue entregada una computadora Laptop valorada en RD16, 428.88, comprada con el cheque número 044502 a nombre de S y S Computadores, además de  45 mil pesos en combustible durante el 2010.

La auditora  María Paulino  recibió la suma de RD$ 24 mil pesos,  por el mismo concepto y durante ese periodo, según  revela una segunda auditoría levantada por la Cámara de Cuentas de la República a los estados financieros de la OTTT, del 1 de enero al 31 de diciembre de 20010.

Mario Rodoli Cuevas y Altagracia María Paulino  permitieron que  las autoridades  de la OTTT  no depositaran en la cuenta del Tesoro Nacional la suma de RD$ 24, 692, 323,06, que se recibieron  durante el periodo auditado como ingreso extrapresupuestario

Los técnicos de la Cámara de Cuentas señalan en su informe que ambos representantes  de la Contraloría General de la República violaron la Ley 41-08  de Función Pública, que ordena:

“A los servidores públicos les está prohibido  solicitar, aceptar o recibir, directa o por medio de persona interpuesta, gratificaciones, dádivas, obsequios, comisiones o recompensa, como pago por actos inherentes a su cargo”.

Según la experticia de la Cámara de Cuentas, los regalos o sobornos recibidos por los auditores de la Contraloría General de la República fueron pagados con la intención de ocultar corrupción, dispendio e irregularidades que iban desde paga de viáticos sin factura, emisión de cheques sin soportes y facturas alteradas, pagos de “empleados “botellas”,   compras fraccionadas, operaciones bancarias  irregulares hasta  la  falta de aplicación de  control interno, entre otras violaciones.

La CCRD cita como ejemplo que durante el  periodo auditado, la OTTT obvió los beneficios complementarios de  funcionarios y empleados que reciben ingresos por encima de los 35 mil pesos mensuales, dejando de retener  la suma de RD$ 670, 780.46, que debieron ser deducidos  y depositados en la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).

Asimismo, los empleados de la Contraloría permitieron  la compra de bienes y servicios a proveedores no inscritos en el registro de suplidores del Estado, además sin NCF y RNC, en violación a las leyes sobre esas materias.

Los técnicos detectaron que en  la cuenta de Publicidad y Propaganda se emitieron  pagos por servicios a proveedores con facturas sin RNC, NCF y expedientes sin la certificación de la Dirección  General de Impuestos Internos (DGII)  y la Tesorería Nacional (TSS).

Además, se hallaron  recibos de ingresos que carecen de depósitos con saltos numéricos y sin documentos justificativos.

La auditoria detalla que en las provincias de Azua, La Romana y Peravia, respectivamente, se encontraron recibos de ingresos por un monto de RD$ 253, 450.06, sin los volantes de depósito anexos.

Mario Rodoli Cuevas y Altagracia María Paulino  permitieron que  las autoridades  de la OTTT  no depositaran en la cuenta del Tesoro Nacional la suma de RD$ 24, 692, 323,06, que se recibieron  durante el periodo auditado como ingreso extrapresupuestario, en violación a la Ley  Orgánica de Presupuesto para el Sector Público.

También se encontraron irregularidades en  conciliaciones bancarias que  carecen de  copias de  depósitos  y relación de cheques reintegrados y anulados que sirva de soporte a las nóminas, lo que imposibilitó a los técnicos  identificar el monto real de los cheques emitidos.

Estas irregularidades violan  el reglamento a la aplicación de la Ley 126-02, que crea la Dirección  General de Contabilidad Gubernamental.

“Toda entidad, funcionario o persona que recaude, reciba, pague o custodie fondos, valores o bienes del Estado tienen la obligación de rendir cuenta de la administración  a su cargo  especificando la documentación  de soporte de los gastos realizados y las condiciones de su archivo”, indica la normativa.

Los auditores de la Contraloría General, que por demás se beneficiaron  del dispendio de recursos en la OTTT, aprobaron como válidos  cheques con facturas y montos  alterados, por concepto  de “combustibles”, por un monto  de RD$ 39, 539.90.

Durante el periodo auditado la Oficina  Técnica de Transporte Terrestre  pagaba la suma de 5 millones 370 mil pesos  a 12 empleados que no realizaban labor ninguna en la institución. Entre estos figuran 7 subdirectores  con sueldo de 59 mil pesos mensuales cada uno, sin aportar ningún servicio al Estado.

Además, establece el informe de la CCRD que otros 10 empleados que devengan salarios con otras instituciones gubernamentales permanecían  en la nómina de la OTTT, representando un costo para la institución de RD$ 890, 005.14  de su presupuesto anual.

No se pudo establecer si los auditores de la Contraloría General de la República asignados a la OTTT, Mario Rodoli Cuevas y Altagracia María Paulino, aún permanecen  fiscalizando las operaciones financieras de esa institución.

Fuente: Acento