Aunque el mundo se enfoca en la covid 19 otra epidemia devastadora consume millones de vida: cada año el tabaquismo mata a cerca de 8 millones de personas en el mundo.
La adicción a la nicotina genera múltiples enfermedades y perjudica a terceros con el humo. En el Día Mundial sin Tabaco, expertos brindaron consejos para dejar este mal hábito y recuperar el bienestar general. Cómo influye su consumo en medio de la pandemia por COVID-19. La cifra de 75.000 muertos por COVID-19 en Argentina llama la atención y hasta horroriza.
Pero otro tsunami sanitario ocurre todos los años, en el país mueren más de 40.000 personas por tabaquismo y a nivel global cerca de 8 millones, una epidemia que no cesa en tiempos de pandemia y que hoy se recuerda al celebrar el Día Mundial sin Tabaco.
El tabaquismo es una adicción a la nicotina del tabaco. En la mayoría de los casos, se produce a través del consumo de cigarrillos y con menor frecuencia a través del consumo de habanos, cigarros, pipas y otros. Se considera fumador a quien ha fumado al menos 100 cigarrillos en su vida y actualmente fuma todos o algunos días.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las personas que consumen tabaco tienen un mayor riesgo de desarrollar un caso severo y morir por COVID-19. En Argentina, el 84% de las muertes por cáncer de pulmón se deben al consumo de tabaco.
El cáncer de pulmón causa más muertes que cualquier otro tumor.
Cada año, más de 8 millones de personas fallecen a causa del tabaco según los datos de la OMS. Más de 7 millones de estas defunciones se deben al consumo directo de tabaco y alrededor de 1,2 millones son consecuencia de la exposición de no fumadores al humo ajeno. Además, a nivel mundial, se calcula que 165.000 niños mueren antes de cumplir cinco años por infecciones de las vías respiratorias inferiores causadas por el humo de tabaco ajeno.
El humo del tabaco es una forma muy peligrosa de contaminación del aire de interiores: contiene más de 7.000 sustancias químicas, 69 de las cuales se sabe que causan cáncer. Aunque el humo puede ser invisible e inodoro, puede permanecer en el aire hasta cinco horas, poniendo a las personas expuestas en riesgo de desarrollar cáncer de pulmón
En 1987, la OMS instituyó el Día Mundial sin Tabaco todos los 31 de mayo para llamar la atención de los países hacia la epidemia del tabaquismo y sobre los efectos letales que la adicción al tabaco provoca en el cuerpo.