La tragedia provocada por el doble terremoto que golpeó a Venezuela continúa dejando una profunda crisis humanitaria. Mientras las labores de búsqueda avanzan, las autoridades enfrentan ahora otro desafío: la identificación y entrega de los cuerpos a sus familiares.
Las morgues de Caracas y La Guaira se encuentran sobrepasadas por la cantidad de fallecidos, obligando a habilitar instalaciones provisionales para resguardar los cadáveres mientras se completan los procesos de identificación.
El fin de semana, equipos trasladaron decenas de cuerpos recuperados de edificios derrumbados a un centro de salud administrado por el gobierno en la ciudad de La Guaira. Los dejaron en un estacionamiento sofocante hasta que las familias los identificaran, y trabajadores de funerarias estimaron que en un momento dado se mantuvieron allí más de 200 cuerpos.
El jueves, quienes perdieron a sus seres queridos esperaban afuera del puerto de La Guaira para identificar cuerpos que las autoridades siguen recogiendo en todo el estado costero. Autos, incluidos camiones y furgonetas de funerarias, formaron una fila frente a una morgue improvisada.
La situación mantiene a cientos de familias en una larga espera para recuperar los restos de sus seres queridos y darles una sepultura digna.