Bajo estrictas medidas de seguridad trasladan a la cárcel de Najayo al exdirector de Prisiones


Bajo estrictas medidas de seguridad fue trasladado esta tarde a la cárcel de Najayo, el ex director General de Prisiones, Mario Acosta Santos, acusado de recibir soborno por más de un millón de pesos de parte de Pascual Cordero Martínez (El Chino), a cambio de favores.
 
El ex funcionario fue bajado de la cárcel preventiva del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, donde se encontraba recluido desde la pasada semana, y montado en vehículo con rumbo a la cárcel de Najayo-Hombres, donde deberá cumplir la medida de coerción que le fue impuesta, consistente en prisión preventiva.
 
A la salida del Palacio de Justicia, Acosta Santos insistió en que es inocente de los cargos que se le imputan y que demostrará su inocencia en los tribunales.
 
El pasado viernes, el juez de la Oficina de Atención Permanente del Distrito Nacional, José Alejandro Vargas, impuso tres meses de prisión preventiva a Acosta Santos, tras acoger un pedimento presentado por la fiscal Yeni Berenice Reynoso, quien había solicitado un año.
 
De acuerdo a la investigación que hizo la Inspectoría de la Procuraduría General de la República, Cordero Martínez habría pagado más de un millón de pesos a Acosta Santos para que le gestionara su retorno a la cárcel de La Victoria desde el Centro de Corrección y Rehabilitación de Anamuya, en Higüey.
 
Acosta presuntamente redactó a Cordero Martínez qué decir sobre su supuesta enfermedad.
 
Conforme con la acusación, existen decenas de intervenciones de llamadas telefónicas autorizadas por un juez de la instrucción, que Acosta Santos hacía a Cordero Martínez, a través de José Alexis Jiménez, quien está preso acusado de matar a un seguridad del PRD, en Villa Mella, el mismo día que salía de la oficina del entonces director de Prisiones haciendo gestiones para su jefe.
 
Según el audio de las conversaciones, Jiménez le decía a Cordero Martínez que ese hombre, refiriéndose a Acosta Santos, “es de nosotros, de aquí para La Victoria, y de ahí para tu casa”.