
¿Qué tal amigos? La pregunta de hoy es: ¿cuál es el meollo de la discusión sobre la cesantía laboral y qué camino adquiere el debate después de las declaraciones del presidente de la República? Para responder ese extenso cuestionamiento, que es muy ilustrativo, tenemos que hacer una breve historia, ir a la ley, estar en la actualidad y hacer una proyección. Veamos cómo podemos sintetizar esos segmentos.
El tema es conocer qué es la cesantía laboral, que es un derecho de los trabajadores que está establecido en nuestra legislación laboral y que es un asunto que se mantiene porque busca proteger al trabajador. Es un auxilio económico obligatorio que el empleador debe pagar al trabajador cuando termina el contrato laboral por desahucio.
Es decir, cuando vulgarmente dicen liquidan a una persona, tienen que dar entonces sus prestaciones. Fundamentalmente, una de ellas es el auxilio de cesantía, que se supone es un pago que le va a permitir, mientras esté sin trabajo, mantenerse por unos meses. Este pago se hace en base a un cálculo determinado por el tiempo de trabajo continuo que ha acumulado ese trabajador.
Es una reivindicación del trabajador que viene de ese código, que hay que decir que es un código proteccionista del trabajador. Fue elaborado así y qué bien, porque en la relación laboral del empleador y el empleado, el empleador lleva la parte más fuerte, es el poderoso y el código laboral, el espíritu de la ley, es proteger a los más débiles.
Es de las pocas legislaciones dominicanas en que se cumple este principio. Ahora, el debate es que la cesantía se ha constituido para el sector empresarial en una carga, en un pasivo que puede hasta quebrar empresas, porque si se decidieran a cancelar trabajadores, a desahuciarlos, no tienen el dinero suficiente dentro de su capital, dentro de su liquidez, para cumplirlo.
El debate en el Congreso es que los empleadores están planteando que se le ponga límite a ese auxilio de cesantía, que actualmente no tiene límite, todo el tiempo acumulado de un trabajador en una empresa.
Entonces, plantean que se limite a un tope máximo de seis años de antigüedad y diez salarios como límite. Hay una propuesta que ha hecho el Defensor del Pueblo de que se cree un fondo general de auxilio de cesantía.
El Presidente de la República, y ahí vamos a la última parte, ha emitido una declaración que tiene mucho peso por ser precisamente del Presidente, y su posición es que debe mantenerse la cesantía y está exhortando a que haya un consenso para la reforma del código laboral.
Esta posición es importante no solo por lo que ha dicho el presidente, que va en la línea de lo que desean los trabajadores, sino que tiene influencia política, liderazgo, y es en el Congreso Nacional donde se debate la reforma al código laboral. ¿Podría decirse que el presidente le bajó línea a los legisladores? Sí o no.
Quizás políticamente sí, en la práctica no, porque el grupo de legisladores que está en la Cámara de Diputados tiene una cabeza, un líder que es un estratega, un negociador y un manipulador de cuestiones legislativas, y es allí donde se determinará el sí o no. Ha dicho Alfredo Pacheco que eso se va a aplazar y que no se debe tocar la cesantía. Eso es parte de lo que hay en este debate sobre la reforma laboral. Gracias, hasta un nuevo comentario.