La Corte Suprema de Estados Unidos confirmó este martes que la ciudadanía por nacimiento continúa aplicándose a todas las personas nacidas en territorio estadounidense, incluso cuando sus padres se encuentran en el país de manera irregular o con visas temporales.
La decisión, adoptada por seis votos contra tres, rechazó la orden ejecutiva impulsada por el presidente Donald Trump en 2025, que buscaba restringir el acceso automático a la ciudadanía para los hijos de inmigrantes indocumentados y de titulares de visas temporales.
El caso, conocido como Trump contra Barbara, representaba uno de los desafíos judiciales más importantes contra la interpretación de la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.