El pasado viernes, un F-15 del ejército de Estados Unidos fue abatido en una zona montañosa del suroeste del país. Uno de los tripulantes fue rescatado rápidamente, pero el otro, un oficial de sistemas de armas, cayó en territorio hostil, herido y solo.
Durante 48 horas, tuvo que esconderse y moverse por la zona mientras las fuerzas iraníes lo buscaban, motivadas por recompensas de 60.000 dólares.
Estados Unidos organizó una operación secreta para encontrarlo, algo que hicieron tras localizar su posición exacta. «Era como buscar una aguja en un pajar, pero en este caso se trataba de un valiente estadounidense escondido en una grieta de la montaña, invisible de no ser por las capacidades de la CIA«, reveló un funcionario de Washington a Axios.
Acto seguido, lanzaron un rescate con aviones, helicópteros y fuerzas especiales para sacarlo con vida, aunque herido. Más allá del despliegue militar, hubo un elemento clave que hizo posible el rescate, el AN/PRQ-CSEL o Combat Survivor Evader Locator, en español, Localizador de Evasión del Superviviente en Combate, operativo desde 2009.
Lo siento, parece que el texto está incompleto. ¿Podrías proporcionar más contenido para que pueda ayudarte a corregirlo y agregar las etiquetas necesarias?
Este aparato forma parte del equipo estándar de muchas misiones aéreas de riesgo y está diseñado para situaciones extremas de supervivencia. Su apariencia recuerda a una especie de radio militar. Desarrollado por Boeing, desde que en 1996 ganó el contrato del Pentágono, su apariencia recuerda a una especie de radio militar.
Pesa unos 800 gramos y es compacto y resistente, por lo que el piloto puede llevarlo encima sin problema. La función que tiene es permitir que un militar aislado pueda ser localizado sin delatar su posición.