“Discurso de Leonel deja la pregunta: ¿Quién manda en el país?”

El secretario general del El Partido Comunista del Trabajo (PTC), Manuel Salazar afirmó que el discurso pronunciado por Leonel Fernández debió hacerlo el presidente Danilo Medina ya que el hecho de que “lo haya hecho Leonel deja lugar a la pregunta: ¿Quién manda en el país?”

Salazar expresó que llama la atención que Leonel terminara su discurso con el “e’palante que vamos”, frase distintiva de sus mandatos presidenciales. “¿Sigue arriba, anuncia su regreso, o ambas a la vez?”.
Dijo además que fue un discurso lleno de cifras, lo considera “tradicional forma desde los tiempos de Balaguer de embaucar incautos”.

“Al margen de que se haga un cotejo de esas cifras, no se necesita ser muy ducho para saber que las obras realizadas e inauguradas a tropel hasta poco antes de abandonar el gobierno, tienen el vicio de la sobrevaloración, lo que infla el gasto público y aporta al déficit fiscal” expresó.
Salazar reprobó que Fernández insistiera en “la vieja Manía” de comparar lo que sucede o se hace en el país con otras realidades. “No. Si la presión fiscal respecto al PIB en otros países es más alta que en el nuestro, es cuestión de esos países. En el nuestro las cosas deben ser como corresponde a nuestra realidad”.

“Y si se toma como referencia a otros países, entonces sería bueno que tomara en cuenta lo siguiente: EN MUCHOS OTROS PAISES LOS QUE RECIBEN MÁS INGRESOS, PAGAN MÁS IMPUESTOS. En República Dominicana, es lo contrario, aquí cerca del 80% de los ingresos tributarios del gobierno, los paga el pueblo. Porque la mayoría de los impuestos son indirectos, se transfieren a los consumidores” expresó.
Afirmó que la cuestión esencial quedó sin respuesta, cual es, “¿de dónde salió la riqueza de la mayoría del Comité Político?. Este es un tema en relieve. Esa riqueza es muy evidente y no se logra con sueldos de funcionario, por más elevados que sean y por más tiempo que se hayan devengado. ESTA ES UNA CUESTIÓN PRINCIPAL EN LA IRRITACIÓN CRECIENTE EN EL PAIS”.

Fuente: Acento