Con tres cuadrangulares y una ofensiva de 14 imparables, la selección dominicana arrancó con fuerza el Clásico Mundial de Béisbol, derrotando 12-3 a Nicaragua en Houston. Los bates de Junior Caminero, Julio Rodríguez y Oneil Cruz marcaron el rumbo del partido.
Con 14 indiscutibles y tres cuadrangulares, el conjunto dominicano dejó claro desde el primer juego que posee una de las alineaciones más temidas del torneo.
Los protagonistas de la noche fueron Junior Caminero, Julio Rodríguez y Oneil Cruz, quienes enviaron la pelota fuera del parque en momentos clave del encuentro.
El partido se encontraba empatado 3-3 cuando en el sexto inning apareció el joven antesalista Junior Caminero.
Ante un lanzamiento del relevista Steven Cruz, Caminero conectó un sólido batazo que desapareció por el jardín, rompiendo el empate y colocando el marcador 5-3 a favor de Dominicana.
Ese batazo cambió completamente la dinámica del partido.
A partir de ese momento, la ofensiva dominicana tomó el control absoluto del juego.
El golpe final llegó en el octavo episodio, cuando la alineación dominicana descargó un rally de seis carreras.
Primero fue Julio Rodríguez, quien conectó un cuadrangular que amplió la ventaja dominicana y encendió a los aficionados presentes en Houston.
Minutos después, el gigantesco Oneil Cruz conectó un jonrón monumental con dos corredores en base, quedándose de pie observando la pelota mientras esta recorría una larga trayectoria hacia las gradas.