El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó a Ankara, Turquía, para participar en una cumbre de dos días de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), marcada por los debates sobre el aumento del gasto militar de los países miembros y las diferencias entre Washington y sus aliados europeos.
El encuentro se desarrolla después de que los integrantes de la alianza se comprometieran a elevar sus presupuestos de defensa hasta el 5 % del Producto Interno Bruto (PIB), una exigencia impulsada por Trump, quien ha reclamado en varias ocasiones una mayor contribución económica de los socios europeos.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmó que los países europeos están avanzando en el fortalecimiento de sus capacidades militares y asumiendo una mayor responsabilidad en materia de seguridad.
“Los aliados y la industria a ambos lados del Atlántico van a presentar nuevos proyectos de gran envergadura y a firmar contratos por valor de, literalmente, miles de millones de dólares”, expresó Rutte.
Durante el foro de la industria de defensa realizado previo a la cumbre principal, la alianza anunció nuevos acuerdos relacionados con drones, aviones cisterna y aeronaves de vigilancia, como parte de los esfuerzos para reforzar la seguridad europea.
“Son miles de millones que se invierten en nuestra seguridad, impulsan nuestras economías y sostienen centenares de miles de nuevos puestos de trabajo”, agregó el secretario general.
Sin embargo, Trump mantiene sus críticas hacia algunos miembros de la organización al considerar que Estados Unidos ha asumido durante años una carga económica superior dentro de la alianza.