Miembros del FBI, acompañados por agentes de la Policía Nacional de Haití, estuvieron este jueves en la residencia del presidente Jovenel Moise, asesinado a tiros el pasado 7 de julio, para recabar evidencias en relación con el magnicidio.
Luego de varias horas en el interior de la vivienda, pasadas las 5:00 de la tarde comenzaron a salir miembros de la Policía Científica de Haití con diversas pruebas, todas empaquetadas en fundas plásticas o bolsas de papel, excepto un monitor de computadora.
Después de seis viajes transportando pruebas hasta un vehículo tipo camioneta ubicado cerca de la entrada, el grupo de agentes del FBI salió de la vivienda y abandonó el lugar en tres vehículos, donde aguardaban al menos cuatro agentes más del cuerpo de investigación estadounidense.
Durante la recogida de evidencias, el lugar permaneció custodiado por miembros de la Policía haitiana fuertemente armados, y también agentes de la embajada estadounidense permanecieron en la entrada de la casa, donde se pueden ver los restos del tiroteo que tuvo lugar la noche del asalto a la residencia.