A raíz de la desaparición de la niña Brianna Genao, quien habría sido abusada sexualmente y luego asesinada en Puerto Plata, presuntamente por dos tíos, el senador Franklin Romero afirmó este jueves que reintroducirá un proyecto de ley de su autoría con el que busca autorizar la castración química contra los acusados de violencia y agresión sexual.
El proyecto al que se refiere el representante de la provincia Duarte fue sometido dos veces: en el 2016 mientras era diputado y luego en el periodo 2020-2024, cuando se convirtió en senador. En ambas ocasiones la pieza perimió porque no fue aprobada en el tiempo reglamentario.
A pesar de que está consciente de que si el proyecto se aprueba no será aplicado a los supuestos agresores de Brianna, expresó que seguirá luchando para que una nueva ley permita la castración en casos futuros.
“Nosotros no estamos haciendo esto por venganza, lo estamos haciendo porque realmente tenemos que proteger a nuestra niñez”, expresó el senador del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
También, recordó que cuando el nuevo Código Penal fue aprobado en primera lectura en el Senado, ya contemplaba la castración química bajo una definición titulada como “tratamiento hormonal” contra los agresores sexuales.
Sin embargo, aunque el Senado acogió la propuesta, cuando el proyecto del Código Penal llegó a la Cámara de Diputados, el artículo fue eliminado bajo argumentos de que «chocaba con la Constitución«.
“Vamos a insistir, vamos a seguir insistiendo con este proyecto de ley, porque realmente hay muchos países que ya lo contemplan, entonces ¿por qué aquí no?”, se cuestionó el congresista al minimizar las críticas sobre un supuesto choque con la Constitución ya que, a su juicio, la Carta Magna se ha modificado para asuntos menores.
Las autoridades señalaron este miércoles a dos parientes por el asesinato y posterior entierro de la niña Brianna Genao Rosario, de tres años de edad, desaparecida el pasado 31 de diciembre de 2025 en Imbert, Puerto Plata.
Mientras que los presuntos responsables fueron identificados como Rafael Rosario Núñez, alias Papito, de 52 años, y Reyes Rosario Núñez, de 43.