La enfermera británica Monica Almeida, de 37 años, pasó 28 días en coma tras contraer COVID-19 y logró recuperarse luego de ser sometida a un tratamiento experimental con la droga cuyo nombre comercial es Viagra®, en el Hospital del Condado de Lincoln.
Paradójicamente, Almeida es una enfermera especializada en respiración, que trabaja en un hospital del condado de Lincolnshire. La mujer sufre asma y dio positivo por primera vez el 31 de octubre, aún cuando ya se encontraba vacunada con dos dosis contra el COVID-19.
Según relató a la prensa británica, primero perdió el gusto y el olfato y al cuarto día tosía sangre. Después de visitar el hospital cuando sus niveles de oxígeno bajaron, fue dada de alta, pero el 9 de noviembre fue llevada de urgencia al Hospital del Condado de Lincoln porque no podía respirar.
Pero su cuadro se agravó aún más y el 16 de noviembre fue puesta en coma inducido en la Unidad de Cuidados Intensivos (UTI). Pero antes, los médicos le habían informado y habían pedido su consentimiento para ser sometida, en caso de ser necesario, a un tratamiento cuyos efectos están siendo estudiados.
Fuente: infobae