Este domingo el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, decretó el estado de sitio en el país, donde las pandillas en las últimas horas mataron a ocho policías y protagonizaron varios motines en las cárceles con decenas de rehenes.
La medida permitirá suspender algunas garantías constitucionales para combatir a las pandillas Barrio 18 y a la Mara Salvatrucha (MS-13), consideradas «terroristas» por Estados Unidos y Guatemala, y acusadas de sicariato, extorsión y tráfico de drogas.
«He decidido decretar estado de sitio en todo el territorio nacional por 30 días a partir de hoy para garantizar la protección y la seguridad de los ciudadanos», dijo Arévalo en cadena nacional.
La medida, que debe ser ahora ratificada por el Congreso, de mayoría opositora, suspende derechos de reunión y manifestación y permite las detenciones e interrogatorios sin orden judicial.