La presencia militar de Estados Unidos en el Caribe experimenta cambios significativos tras el retiro de las aeronaves que operaban desde el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) y la salida del portaaviones USS Gerald R. Ford rumbo a Oriente Medio, en un contexto marcado por crecientes tensiones con Irán.
Fuentes vinculadas a la operación confirmaron que, hace unas tres semanas, fueron retirados del país los aviones tanqueros y de apoyo logístico que participaban en misiones de interdicción contra el narcotráfico. En total, alrededor de diez aeronaves estaban desplegadas tanto en el AILA como en la Base Aérea de San Isidro, desde donde respaldaban operaciones regionales.
Estos equipos llegaron en diciembre de 2025 como parte de la denominada Operación Lanza del Sur, iniciativa enfocada en reforzar el combate al tráfico de drogas en el Caribe. Su función principal consistía en suministrar combustible y apoyo logístico a otras aeronaves estadounidenses activas en la zona.
El despliegue fue anunciado el 26 de noviembre de 2025 por el presidente Luis Abinader, quien aseguró en ese momento que la medida tendría carácter temporal y no afectaría la soberanía nacional, sino que buscaba fortalecer la cooperación internacional contra el crimen organizado.
Aunque no se ha emitido un comunicado oficial que declare el fin de la misión, en las últimas semanas se ha observado el desmontaje del campamento instalado en las cercanías del aeropuerto. Aviones de carga militar, incluido un C-5M Super Galaxy, han sido utilizados para retirar equipos y materiales.
Desde que inició la operación en septiembre de 2025, informes internacionales señalan que se habrían neutralizado unas 35 embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el sur del Caribe y el Pacífico.
De manera paralela, Washington ordenó el traslado del portaaviones USS Gerald R. Ford hacia Oriente Medio, como parte de un reajuste estratégico ante el incremento de las tensiones geopolíticas con Irán. La decisión se enmarca dentro de la política de seguridad impulsada por el presidente Donald Trump para reforzar la presencia militar estadounidense en esa región.