El expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández, a quien Estados Unidos busca extraditar tras acusarlo de traficar unas 500 toneladas de cocaína, debe presentarse este miércoles ante un juez de Tegucigalpa que decidirá su suerte.
Detenido el martes en la puerta de su casa en Tegucigalpa por la policía en coordinación con agencias estadounidenses, incluida la agencia antidrogas DEA, Hernández no ofreció resistencia y dejó que le pusieran un chaleco antibalas y lo esposaran de pies y manos con cadenas.