
Hola amigos, ¿cómo debe abordarse el primer tema de la violencia intrafamiliar de género y en general en República Dominicana, a partir de datos concretos? La respuesta a esta pregunta es un tanto compleja, no tan simple como parecería, a partir de los resultados de las políticas públicas, porque aparentemente todo se le quiere dejar al gobierno y el tema no es tan fácil.
El asunto de la violencia intrafamiliar de pareja, de género, es muy generalizado. Hay violencia en las educaciones, en el tránsito, en las escuelas, entre los políticos.
Es decir que la violencia es un fenómeno que parece consustancial a los dominicanos y que está presente en el día a día. Adquiere categoría de escándalo cuando se mencionan las cifras macabras de las muertes violentas de mujeres, los feminicidios.
Pero el tema debe ser abordado a partir de realidades concretas y algo concreto lo aporta un estudio de la Procuraduría General de la República sobre los casos de violencia de género intrafamiliar y sexual en República Dominicana durante 2026. En los primeros 90 días del año, en el primer trimestre, enero, febrero y marzo, la Procuraduría General de la República registró 17,552 denuncias de violencia en República Dominicana.
El tema no es simple. Las estadísticas revelan cosas interesantes. Ese estudio de la Procuraduría General de la República, que reporta el balance trágico de 22 mujeres fallecidas en 90 días, en los primeros 90 días del año, a manos de sus parejas o exparejas, revela que el 80% de todos los casos que se han denunciado de violencia corresponde a violencia intrafamiliar y de pareja.
La edad de quienes protagonizan este episodio macabro, entre 18 y 35 años, el 52%, más de la mitad de los atacantes. Las víctimas, 48%, casi la misma cantidad en el mismo rango de edad. Y en cuanto a denuncias, solo tres casos de las 22 fallecidas mujeres, solo tres habían denunciado previamente. Hay un tema de enfoque disciplinario, multidisciplinario, hemos dicho.
Hay un tema que tiene que comenzar por el hogar, por la educación. La violencia la tenemos todos.Es intrínseca a ese ser humano, a ese aspecto animal que se socializa y se controla para poder ser un ser social, convivir con los demás sin hacer daño. Por eso hay que enfocar la parte de la educación, la educación doméstica, la educación del hogar, el ejemplo de la familia, no la formal que te da la escuela, sino en la casa, el ejemplo de papá y mamá.
Esa es la base desde nuestro punto de vista. Y un enfoque judicial, un enfoque de políticas públicas que no tiene vinculación directa ni va a resolver el problema a partir del endurecimiento de las penas, porque se ha demostrado que esta no es la solución.
Se aplican dos refranes que lo dirán todo. La fiebre no está en la sábana y muerto el perro no se acaba la rabia. ¿Por qué? Porque muchos casos de feminicidios siguen a suicidio y entonces el autor de la muerte de la mujer se suicidó, murió, murió el perro, se acabó la rabia. Entonces es un poco más complejo el caso y merece de ese enfoque y de ese apoyo porque la violencia está en cada ser humano. Gracias, hasta un nuevo comentario.