El Senado de Filipinas abrirá este lunes el juicio político contra la vicepresidenta Sara Duterte, en un proceso que podría derivar en su destitución e inhabilitación permanente para ejercer cargos públicos.
El caso se desarrollará durante 92 días en medio de la profunda disputa política entre Duterte y el presidente Ferdinand Marcos Jr., mientras un amplio operativo de seguridad resguarda el edificio legislativo ante la convocatoria de manifestaciones a favor y en contra de la funcionaria.
Más de 6.000 policías, entre ellos unidades antidisturbios, fueron desplegados alrededor del Senado para garantizar la seguridad durante el inicio del proceso. De acuerdo con el cronograma previo al juicio, la vicepresidenta o sus abogados podrán presentarse en la apertura de las audiencias.
El Senado actuará como tribunal de juicio político para analizar las acusaciones aprobadas el mes pasado por la Cámara de Representantes, controlada por aliados del presidente Marcos. Para que la vicepresidenta resulte condenada se requieren al menos 16 votos favorables, equivalentes a dos tercios de los 24 integrantes de la cámara alta.
Los cargos incluyen presunto enriquecimiento sin explicación, uso indebido de fondos estatales confidenciales y una amenaza pública contra el presidente, su esposa y un exlíder de la Cámara de Representantes.