Haití recibió este miércoles las primeras tropas procedentes de Chad que integran la nueva Fuerza de Supresión de Pandillas (FSG), creada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para enfrentar la creciente violencia de las bandas armadas en el país.
La organización internacional informó que este primer contingente marca el inicio del despliegue de la fuerza ampliada, que sustituye a la anterior Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), la cual no logró contener el avance de los grupos criminales. La nueva misión contará con un total de 5,500 efectivos y estará encabezada por el representante especial Jack Christofides, ya presente en territorio haitiano.
La llegada de las tropas se produjo en medio de incertidumbre y sin actos oficiales por parte de las autoridades haitianas, pese a que su arribo estaba previsto para el 1 de abril.
Dicho despliegue ocurre en un contexto de fuerte deterioro de la seguridad. En el último año, la violencia ha dejado más de 5,500 muertos y más de 2,600 heridos, mientras las pandillas han expandido su control más allá de Puerto Príncipe hacia regiones como Centro y Artibonite.
Precisamente en Artibonite, la Policía Nacional de Haití desarrolla una “gran operación” contra grupos armados, tras la masacre de al menos 70 personas el pasado domingo, atribuida a la banda Gran Grif. Los operativos se ejecutan en coordinación con la nueva fuerza internacional, aunque no se ha precisado qué unidades están en el terreno.
En medio de este escenario, la República Dominicana ha iniciado acciones de apoyo logístico a la misión. El canciller Roberto Álvarez sostuvo un encuentro con autoridades de la ONU para coordinar facilidades como tránsito de personal, asistencia médica y respaldo operativo, dejando claro que esta cooperación se limita al territorio dominicano.
También se ha reforzado la seguridad en la frontera con Haití mediante el despliegue de miles de soldados, ante el aumento de la violencia y el inicio de la nueva misión internacional.