
Por: Ramón Antonio Veras.
1.- Las clases sociales poderosas han acondicionado al pueblo dominicano para que se adapte a vivir bajo el ordenamiento que impera en el país.
2.- Hasta ahora, la mayoría de la población dominicana ha aceptado tranquilamente obedecer las reglas que le imponen los dueños del poder.
3.- Lo que ha primado para que nuestra gente se incline ante las normas que impone el sistema, es la ignorancia, la ausencia de conocimiento de la causa de sus males.
4.- Desconocer de dónde proviene su estado de opresión lleva a la gente a no rebelarse contra el orden establecido y sus opresores.
5.- Lo que se evidencia es que en nuestro país la minoría que oprime a la mayoría no cuenta con adversarios a tomar en cuenta.
6.- El escaso desarrollo capitalista trae consigo una débil clase obrera y un flojo movimiento sindical. Esto se comprueba aquí con suma facilidad.
7.- Toda una serie de factores internos sirven para explicar la razón de la falta de vigor en el accionar democrático dominicano.
8.- Desde hace casi 50 años aquí no se ha articulado un instrumento de lucha popular que haga contrapeso a los enemigos del pueblo.
9.- Por muchos esfuerzos que se han hecho para unificar a fuerzas políticas y sociales sanas, las gestiones no han sido combinadas con los buenos deseos.
10.- Por ahora, no alcanzar los objetivos de integrar un amplio frente político y social no debe quitarnos o marchitar las justas aspiraciones.
11.- En el seno de nuestro pueblo todavía quedan mujeres y hombres que mantienen la firme convicción de continuar en el afán de la liberación nacional.
12.- Si lo que hace falta es un motor que mueva a las masas dormidas por el atraso, entonces cada hombre o mujer de convicciones liberadoras debe convertirse en propulsor por la renovación y el progreso social.
13.- Nadie con sano juicio puede pensar que se le puede quitar con facilidad el poder a la minoría que desde siempre lo ha detentado.
14.- Pero sería pura cobardía quedarse como si nada, de brazos cruzados, haciendo el papel de testigo y cómplice de los padecimientos que sufre la mayor parte de los nuestros.
15.- Hay que sumar, reunir y unificar a gente buena para que por primera vez en su historia el pueblo dominicano esté en el poder del Estado.
16.- En el ambiente nacional hay que agregar, añadir a los que están en disposición de poner por delante a las masas populares para que se comporten dueñas de su destino.
Santiago de los Caballeros,
24 de abril de 2026.