Este domingo se cumplen 334 días desde la madrugada del 8 de marzo, cuando el techo de la emblemática discoteca Jet Set colapsó provocando una de las tragedias más dolorosas en la historia reciente de República Dominicana, con 236 personas fallecidas, más de 100 heridos y cientos de niños que perdieron a sus padres.
Tras once meses del suceso, el país aún no cuenta con una sentencia que determine responsabilidades por la tragedia que conmocionó la sociedad dominicana.
La tragedia continúa marcada por un proceso judicial que mantiene la atención pública sobre las posibles responsabilidades penales y civiles, así como sobre las debilidades del país en materia de supervisión, mantenimiento y cumplimiento de normas en espacios privados de alta concurrencia.
Por el caso están siendo procesados Antonio y Maribel Espaillat, señalados como responsables de la operación del centro de diversión ubicado en la avenida Independencia, en el Distrito Nacional, el Ministerio Público sostiene que los hermanos incurrieron en homicidio involuntario, además de golpes y heridas involuntarias, delitos tipificados y sancionados en los artículos 319 y 320 del Código Penal dominicano.