El juez del juzgado de Atención Permanente del Distrito Nacional dictó arresto domiciliario y colocación de brazalete electrónico en contra de una de las imputadas en el entramado fraudulento, que estafó a más de 280 personas con la promesa del cobro de una supuesta herencia de la familia Rosario.
El magistrado Pablo Imbert, impuso además el pago de una garantía económica de 10 mil pesos, impedimento de salida y presentación periódica.