Indonesia, en el sudeste asiático, muestra un trágico récord: la tasa de mortalidad de niños por COVID-19 más alta del mundo.
Si bien este dato parece desafiar recientes estudios que indican que las posibilidades de morir por el nuevo coronavirus en niños es de 1 en 500.000, los expertos señalan que en los países en desarrollo, cualquier tipo de enfermedad infecciosa provoca un número de muertos mucho más alta que en los países desarrollados, incluidos los menores de edad. Esto es consecuencia de las más precarias condiciones sanitarias de países como Indonesia.
Si bien los datos que difunde el gobierno de Indonesia son considerados poco confiables, la asociación de pediatras informó que durante julio registró la muerte de más de cien niños por semana a causa del COVID-19, muchos de ellos menores de cinco años, lo que implica el nivel más alto del mundo de mortalidad infantil por esta enfermedad.
Las malas condiciones sanitarias favorecen la propagación de las infecciones y el sistema inmunológico de las personas, en especial de los niños, suele tener deficiencias que los hacen más permeables a diversos patógenos.
Indonesia está viviendo el brote más importante de COVID-19 desde el inicio de la pandemia y su gobierno está siendo duramente criticado por la imprevisión y la falta de reacción para evitar el avance de los contagios.
Pediatras de Indonesia informaron que en este mes el 12,5% de los casos de COVID-19 fueron niños, lo que implicó un aumento respecto de meses anteriores, informó el director ejecutivo de la Sociedad de Pediatría de Indonesia, y agregó que tan solo en la semana del 12 de julio murieron de COVID-19 más de 150 niños, y que más de la mitad eran menores de 5 años.
Indonesia ha vuelto a marcar un récord de muertes de todas las edades por el nuevo coronavirus ya que hoy informó 2.064 en las últimas 24 horas.