
Hola amigos, ¿qué significado e impacto tiene la visita de la Embajadora de Estados Unidos a Santiago? La respuesta a nuestra pregunta de hoy es bastante interesante.
Respondiendo otras preguntas, primero, ¿quién fue su anfitriona? ¿A quién tuvo como guía en la ciudad? Pues nada más y nada menos que a la Vicepresidente de la República, Raquel Peña, quien la recibió en su vivienda, en su casa, en el entorno familiar.
Luego, la agenda que agotó. La estadounidense embajadora, la poderosa representante del gobierno de Donald Trump, recién llegada con poco tiempo en República Dominicana, ha estado en la ciudad de Santiago, en ese polo importante de desarrollo que está de moda, si se quiere, en estos momentos en República Dominicana, que es el modelo, es la ciudad en crecimiento, en ebullición y que está a la vanguardia de todo.
Pues en Santiago ha estado la embajadora y se ha vinculado a los sectores poderosos de Santiago. Ha tenido, hemos dicho, a la vicepresidente como anfitriona.
Eso es muy significativo y han tenido una relación muy cercana por cuanto la recibió en su hogar. En otro sentido, la agenda desarrollada, los contactos y los lugares conocidos la ponen en contacto, repito, con las principales manifestaciones de la cultura, de la tradición y del empresariado, los sectores clave de Santiago.
Podemos mencionar que estuvo en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, que es un ente de modelo educativo, pero también de influencia política, siempre lo ha sido.
Estuvo también en el Centro Cultural Eduardo León Jiménez, que es un modelo en cuanto a modernidad y compromiso de responsabilidad social del empresariado, como legado de una familia tradicional muy conocida.
Y además estuvo la embajadora de Estados Unidos en el Monumento a los Héroes de la Restauración, que es el símbolo arquitectónico más importante, pero que también es un museo. Por igual, estuvo en actividades no divulgadas de carácter privado en contacto con sectores productivos, con sectores empresariales.
Y la actividad pública de encuentro con esas fuerzas productivas de la ciudad fue el almuerzo con la Cámara de Comercio y Producción de Santiago, en la que fue la oradora invitada y expuso la línea a lo que vino la relación con los dominicanos y su objetivo como embajadora, que no es más que reforzar la línea de la política exterior y las relaciones con América Latina de Donald Trump.
Habló de aliados de gobiernos que están en la misma dirección, que reciben la bendición de Estados Unidos, y mencionó al dominicano y al presidente dominicano, así como a la vicepresidente, como sus aliados.
En el aspecto de las relaciones con Haití, tema delicado de controversia, importante, también favoreció y saludó el que en el Congreso de Estados Unidos haya avanzado las iniciativas que se llaman HALL y HELL, por siglas en inglés, de asistencia, de esperanza, de apoyo a Haití, lo que va a redundar, dijo también, en mejora de las relaciones y en control migratorio.
De manera que en líneas generales, la evaluación, el impacto y en este análisis de la visita de la embajadora estadounidense a Santiago es para dejar un balance positivo, pero también para marcar la línea y el propósito de su gestión en República Dominicana.