El ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, aseguró que la clínica donde falleció una joven operaba únicamente con permiso para funcionar como consultorio, por lo que no estaba autorizada para realizar procedimientos médicos de mayor complejidad.
Indicó, además, que el establecimiento ya había sido cerrado previamente por incurrir en este tipo de irregularidades, lo que lo convierte en un caso de reincidencia.
Las autoridades informaron que se profundizan las investigaciones para determinar responsabilidades en torno al hecho.