Las técnicas diagnósticas con radiación antes de los 30 años pueden aumentar el riesgo de cáncer de mama


Las mujeres con una mutación en los genes BRCA1 o BRCA2, que controlan la supresión del cáncer de mama y de ovario, y que han recibido algún tipo de radiación diagnóstica -como una mamografía o una radiografía- en el pecho antes de los 30 años, tienen más probabilidades de desarrollar cáncer de mama que aquellas que portan la mutación del gen pero que no han sido expuestas a los rayos X, según un estudio publicado en el British Medical Journal (BMJ).
Se sabe que la exposición a la radiación es un factor de riesgo para el cáncer de mama en la población general. Además, algunos estudios ya han sugerido que las mujeres portadoras de una mutación en los genes BRCA1 o BRCA2 podrían ser más sensibles a la radiación, debido a que dichos genes están implicados en la reparación del ADN ser causada por la exposición a la radiación. De esta forma, el beneficio de las mamografías en aquellas mujeres jóvenes portadoras de las mutacionespodría no compensar el riesgo de la radiación. De hecho, algunos países han llegado incluso a recomendar que las mujeres eviten hacerse mamografías antes de los 30 años; sin embargo, hasta ahora los resultados que había arrojado las investigaciones había sido poco consistentes.
 
Mutaciones de ADN
 
Ahora, un equipo de Instituto del Cáncer de Holanda han analizado, durante 2006 y 2009, a un total 1.993 mujeres portadoras de mutaciones en BRCA1 y BRCA 2 de los Países Bajos, Francia y el Reino Unido, con el fin de averiguar si las variaciones en el ADN aumentan el riesgo de cáncer de mama inducido por radiación.
Cada una de estas mujeres aportó información sobre la exposición a los rayos X o a mamografías, la edad de la primera exposición, el número de exposiciones antes de los 20 años, a los 20 años, a los 29, 30 y 39 años, y la edad de la última exposición.
Los resultados mostraron que el 43% (848) de las 1.993 mujeres había sido diagnosticadas con cáncer de mama. El 48% (926) dijo no haberse hecho nunca una radiografía y el 33% (637) tampoco se había hecho una mamografía.
 
Mayor riesgo
 
Además, los investigadores vieron que el hecho de tener antecedentes de exposición a radiación diagnóstica entre los 20 y los 29 años incrementaba el riesgo de cáncer de mama en un 43%, mientras que cualquier exposición antes de los 20 años elevaba dicho riesgo en un 62%. Por otro lado, no se encontró asociación entre el cáncer de mama y las exposiciones entre los 30 y los 39 años.
Por cada 100 portadoras de mutaciones en BRCA1 y BRCA 2 de 30 años de edad, nueve habían desarrollado cáncer de mama a la edad de 40 años, y el número de casos aumentaba en cinco si se habían realizado una mamografía antes de los 30 años.
Los autores reconocen, sin embargo, que esta estimación debe ser interpretada con cautela porque en el estudio había pocas mujeres con cáncer de mama que se hubiesen hecho una mamografía antes de los 30 años. Aún así concluyen que la exposición a la radiación diagnóstica antes de los 30 años se asociaba con un riesgo mayor de cáncer de mama en las portadoras de las mutaciones. Sin embargo, se necesitan mayores estudios para determinar si esta diferencia existe en realidad. Los autores recomiendan las técnicas de imagen no ionizantes, como la resonancia magnética, a las portadoras de mutaciones.
 

leave a reply