El Gobierno de Líbano anunció la expulsión del embajador de Irán, en una decisión que profundiza las tensiones diplomáticas entre ambos países en medio de la creciente inestabilidad en Oriente Medio.
El Ministerio de Asuntos Exteriores libanés declaró “persona non grata” al diplomático iraní Mohammad Reza Shibani y le otorgó un plazo hasta el domingo 29 de marzo para abandonar el país. La medida fue comunicada oficialmente al encargado de negocios iraní en Beirut, Tofiq Samadi Khoshkho.
Según las autoridades libanesas, la decisión responde a lo que calificaron como una “violación de las normas diplomáticas” por parte de Teherán, aunque no se ofrecieron detalles específicos sobre los hechos que motivaron la sanción.
En paralelo, el Ejecutivo de Beirut adoptó una medida recíproca al llamar a consultas a su embajador en Irán, Ahmad Sweidan, lo que refleja el deterioro de las relaciones bilaterales en un contexto regional cada vez más complejo.
La expulsión de un embajador es una de las acciones más severas en el ámbito diplomático y suele interpretarse como una señal clara de ruptura o fuerte desacuerdo entre Estados. En este caso, la decisión se produce en medio de un clima de alta tensión en Oriente Medio, marcado por el conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos, que ha tenido repercusiones políticas y estratégicas en toda la región.