Hola amigos. ¿Cuál es la reacción colectiva de la gente ante el apagón nacional del lunes? ¿Y qué debe hacer el gobierno en estas circunstancias? A esas preguntas de hoy nosotros nos aventuramos a dar dos respuestas.
La primera con conocimiento de causa. ¿Cómo reaccionó la gente? ¿Cómo se siente la población ante lo que ha ocurrido? Pues la gente lo menos que se siente es indignada, está frustrada, está molesta en grado extremo.
La versión oficial del apagón es que a las 10 y 50 de la mañana del lunes se produjo una falla en la línea Jainamosa hasta el Distrito Nacional y que esto provocó un apagón, una avería, una falla del sistema parcial, dice la nota de la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana ETEM.
Una mentirilla y disfrazada. A lo largo del tiempo, de cómo transcurrieron las horas, pusieron hasta el presidente a decir cosas impropias de que se restablecería el servicio a las 5 de la tarde y luego que más adelante. Y en definitiva, el país estuvo a oscura por alrededor de 10 horas de manera consecutiva o más.
En muchos sectores la energía regresó sobre las 10 de la noche, 11 de la noche y otros a la medianoche todavía, según reportes periodísticos, no tenían el servicio.
Es una situación grave que provoca ese resabio con razón, esa indignación colectiva y que alarma a la gente, porque la electricidad es un bien estratégico, es un servicio de primera necesidad imprescindible y que debería ser permanente 24-7.
Hay sectores privilegiados que sufren muy pocas interrupciones del servicio. Siempre las habrá por temas de mantenimiento.
Sin embargo, lo que está ocurriendo en este país es una gran alarma ante un hecho que es un suceso técnico de entrada, si fue una falla, un problema técnico, si es verdad eso.
Luego, ese es un tema que tiene un componente altísimo económico por las pérdidas que provoca, emocional por la alteración de la gente y político por el deterioro que le aplica al gobierno de turno cual que sea. Y este gobierno del presidente Luis Abinader se está graduando en apagones, porque en pocos meses ha habido dos interrupciones nacionales. Una se debió a un error humano, según la implicación de lo que se ha dicho, y a esta hora esperemos una información final, confiable, creíble, verdadera.
Ocurre a pocos días de que el presidente tenga que ir al Congreso Nacional a cumplir un mandato de la Constitución y a rendir cuentas de su último año de ejercicio ante la reunión conjunta de las cámaras legislativas.
Entonces, ¿y si eso hubiese ocurrido el 27 de febrero o en la víspera? Es un hecho gravísimo. La electricidad y ese servicio es fundamental, es básico, y eso desestabiliza al gobierno, le quita la credibilidad de un momento a otro, provoca irritación ciudadana.
No solamente debe ser cuantificado en cuanto a las pérdidas económicas de tantos millones de pesos por la interrupción, sino la indignación colectiva, el rechazo al gobierno y el reclamo de acciones para evitar que esto vuelva a repetirse.