Los beneficios de un exmandatario de EE.UU. y uno dominicano

Según la Ley de expresidentes, que se aprobó en 1958, los expresidentes tienen derecho a un puñado de beneficios después de su presidencia, que incluyen una pensión y fondos para viajes, espacio de oficina y personal de apoyo.

Hoy, más de 60 años después, los expresidentes pueden agradecer a la Ley de expresidentes y legislación similar por sus beneficios permanentes. Tan solo el Departamento del Tesoro paga actualmente una pensión anual vitalicia de 200.000 dólares anuales a Jimmy Carter, Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama y ahora le corresponde también la presidente saliente Donald Trump.

Si un expresidente muere antes que su cónyuge, el cónyuge recibe una pensión anual de US$20,000, así como privilegios de franquicia de correo y protección de por vida del Servicio Secreto (a menos que se vuelvan a casar).

Además de una pensión y fondos relacionados con su despacho, los expresidentes obtienen protección del Servicio Secreto de por vida para ellos, sus cónyuges y sus hijos menores de 16 años.

En la República Dominicana, los expresidentes devengan una pensión de 314,985 pesos dominicanos, lo que equivale a 8,503 dólares.

La ley 16-06 establece que la persona que haya sido presidente constitucional de República Dominicana, gozará de una pensión del Estado equivalente al 70% del salario mensual que devengue el presidente constitucional de la República en ese momento. El salario del presidente de la República Dominicana es de 450,000 pesos mensuales. Dicha ley también beneficia a los vicepresidentes y a las viudas y/o viudos de los presidentes.