Los obispos de Haití se sumaron este martes a los numerosos sectores de la sociedad que exigen al presidente Jovenel Moise dejar el poder dentro de cinco días, mientras el país está paralizado por una huelga general.
La cúpula de la Iglesia Católica, a través de un comunicado, recordó a Moise que «nadie está por encima de la ley» y le pidió al mandatario que se aplique la Constitución a sí mismo.
La alusión a la Carta magna fue entendida en todos los sectores políticos como un aval de los obispos a las tesis de la oposición en la polémica en torno al final del mandato de Moise, una cuestión que amenaza con agudizar la crisis política, social y de seguridad que atraviesa el país.