Aunque se esforzó por ocultar su cara castigada con grandes gafas oscuras, el filipino no se escondió atrás de las excusas ni la negación después de una decepcionante derrota por decisión unánime ante el cubano Yordenis Ugás el sábado en la noche.
Sí, Pacquiao reveló que tuvo calambres en las piernas toda la pelea disputada en la Strip de Las Vegas, lo que le impidió la movilidad que siempre hacía muy peligrosa su potencia.
El campeón mundial de ocho divisiones reconoció el hecho mayor, obvio incluso para sus fanáticos más devotos en el mundo: merecía perder ante Ugás, un contrincante talentoso que posiblemente no habría sido gran problema para el PacMan cuando estaba en sus mejores tiempos.
Y esa podría ser una buena razón para retirarse.
“Este deporte es mi pasión”, declaró Pacquiao. “Por eso continúo aquí peleando a los 42 años. Lo disfruto, pero a veces hay que pensar cómo responde el cuerpo… Mi mente, mi corazón, están al 100. Pero las piernas se me acalambraban”.
Tras su derrota ante el espigado y resistente Ugás, en su retorno de una ausencia de dos años en los cuadriláteros, Pacquiao insinuó repetidamente que planea retirarse del boxeo.
Fuente: AP