2 Febrero 2026

María Corina Machado y el Nobel de la Paz envueltos en un nuevo escándalo

El Instituto Noruego del Nobel confirmó una fuga de información posiblemente debida a un ciberataque. La filtración permitió a algunos obtener datos ilegales sobre el galardón a Machado.

Teleuniverso

La opositora venezolana María Corina Machado no figuraba entre las principales favoritas al Premio Nobel de la Paz del año pasado. Su nombre no aparecía en los pronósticos de expertos ni en las listas de las principales casas de apuestas. Sin embargo, esa percepción cambió de forma repentina. A pocas horas del anuncio oficial, Machado pasó a encabezar las probabilidades en Polymarket, una conocida web que permite apostar dinero en todo tipo de eventos, desde partidos de fútbol hasta la posibilidad de un nuevo ataque de Estados Unidos en Irán.

Dicho episodio no pasó inadvertido. Los organizadores del galardón iniciaron en octubre pasado una investigación interna para determinar si alguno de los integrantes del Comité había revelado información confidencial o si se produjo una falla en los estrictos protocolos de la institución. Las indagatorias confirmaron que hubo una filtración y señalan un posible ciberataque como la causa más probable, de acuerdo con las conclusiones divulgadas el viernes pasado.

“Dado que varios actores invirtieron sumas significativas de dinero en páginas web de mercados de predicción horas antes del anuncio, podemos decir con certeza que hubo actores que fueron capaces de adquirir información de manera ilegal sobre la decisión [de otorgar el premio a Machado] el año pasado”, afirma Erik Aasheim, portavoz del Instituto Noruego del Nobel por escrito. La investigación interna contó con la colaboración de una de las tres agencias de inteligencia de Noruega, según la agencia Reuters, así como con la opinión de diversos especialistas, aunque el centro no ha detallado de qué ámbitos.

Machado fue anunciada como la ganadora el pasado 10 de octubre, alrededor de las once de la mañana, y las apuestas que despertaron las sospechas del Instituto Nobel se concentraron en un período de tiempo bastante acotado. Once horas antes de la decisión oficial, a la medianoche, el triunfo de la opositora venezolana tenía una probabilidad asociada del 3,7 % en Polymarket. Ese porcentaje no surge de una fórmula matemática compleja, sino de las leyes de la oferta y la demanda.

Si muchos creen que Machado va a ganar el galardón, por ejemplo, el precio de hacer esa apuesta sube y, a partir de esa información, la plataforma asigna una probabilidad de que el evento suceda o no, que fluctúa en tiempo real. Para las 1.55 horas, la probabilidad del triunfo de Machado ya era del 73,5%, según los datos de Polymarket, lo que implica que muchos usuarios apostaron a ese resultado o pagaron altas sumas de dinero para hacer esa apuesta. Se invirtieron más de 2,2 millones de dólares (1,9 millones de euros) en apuestas sobre Machado, tanto por quienes esperaban que recibiera el premio como por quienes no. Un apostador en particular invirtió unos 70.000 dólares en las horas previas al fallo oficial y obtuvo 30.000 en ganancias.

Las sospechas se multiplicaron también entre los usuarios de Polymarket. “Revisé este mercado ayer por curiosidad y creo que Machado ni siquiera estaba en el top 20, ¿alguien acertó?”, preguntó uno de ellos. “Se disparó pasada la medianoche aquí en Europa”, le contestó otro. “Parece que una cuenta tenía información privilegiada”. “Ya, en serio, ¿de dónde vino esta filtración? ¿Hay alguna forma de identificar quién fue responsable del salto de Machado?”, comentó uno más. La plataforma no se ha pronunciado desde que surgió la polémica hace tres meses. “Muy probablemente es espionaje”, declaró entonces Kristian Berg Harpviken, director del Instituto Nobel, a la cadena noruega TV2.

Presa de un actor criminal”

“No hemos podido determinar cómo se obtuvo la información. Tampoco hemos podido identificar quién la adquirió ni si se trató de un actor estatal o privado”, reconoce Aasheim. Harpviken, que fue el encargado de llamar a Machado para avisarle de que había ganado, ha ido un poco más allá en las entrevistas que ha dado. El director del Instituto descartó por completo que alguno de los cinco miembros del Comité que entrega el premio sea responsable de la filtración, pero no así que un Estado fuera responsable del ciberataque. “No es poco razonable considerar un actor estatal”, indicó al diario Verdens Gang.

Los motivos del ataque, si fueron políticos o financieros, tampoco están claros, según los representantes del Instituto. “Parece que hemos sido presa de un actor criminal que quiere ganar dinero con nuestra información”, declaró Harpviken a Bloomberg.

“Hemos identificado debilidades en los sistemas que administran nuestra información”, admite Aasheim.

El Instituto Noruego del Nobel anunció que va a tomar una serie de medidas para protegerse contra “amenazas externas” y cuidarse de “actores cuyas motivaciones no son benevolentes”. El centro señaló que se está revisando la infraestructura digital de la institución y adelantó que no se ofrecerán más detalles sobre las precauciones que se tomarán ni las conclusiones de la investigación interna por motivos de seguridad.

En 2010, el Instituto fue blanco de varios ciberataques después de otorgar el reconocimiento al disidente chino Liu Xiaobo. El entonces director Geir Lundestad recibió un correo personalizado de alguien que se hacía pasar por un informático de la institución para robar sus datos. También se propagó un virus por medio de invitaciones falsas a la ceremonia y hubo ataques a la web oficial de la institución.

La polémica sobre la filtración del triunfo de Machado, que tampoco estuvo exento de críticas, se suma a la controversia tras la decisión de la ganadora de entregarle su medalla al presidente estadounidense, Donald Trump, durante una visita a la Casa Blanca el pasado 15 de enero. “Una vez anunciado el Premio Nobel, no puede revocarse, compartirse ni transferirse a otros”, recordó entonces el Instituto en un comunicado.

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