Miércoles Santo marca la preparación espiritual para la fiesta de la Pascua

El Miércoles Santo es un tiempo de purificación e iluminación para recibir la Pascua, la fiesta central de cristianismo.

En el calendario cristiano, el Miércoles Santo marca el final de la Cuaresma, destinada a la preparación espiritual para la fiesta de la Pascua, la fiesta central del cristianismo, en la que se conmemora la resurrección de Jesús al tercer día después de haber sido crucificado.

El Miércoles Santo es el día en que se reúne el Sanedrín (una asamblea o consejo de sabios estructurado en 23 jueces en cada ciudad judía en el Antiguo Israel) y el tribunal religioso judío con Judas Iscariote para negociar la entrega de Jesús a cambio de 30 monedas de plata y condenarlo.