El Ministro de Educación, Ángel Hernández, condenó la acción que provocó la intoxicación de estudiantes y profesores en un liceo de Barahona, donde fueron arrojados gases perjudiciales para la salud.
Hernández calificó este hecho como un acto de barbarie al pronunciarse a través de su cuenta de Twitter, donde advirtió que esto debe ser rechazado por toda la sociedad.
“La violencia en la escuela debe se rechazada por toda la sociedad. El caso de Polo, Barahona, es un acto de barbarie que debe ser condenado por todos. Cada ciudadano debe asumir su cuota de responsabilidad para garantizar que la escuela sea un lugar de paz, de enseñanza de calidad”, escribió.