Santo Domingo. El ministro de la Juventud, Carlos Valdez, llamó este miércoles a la juventud dominicana a actuar con integridad y firmeza moral ante las decisiones cotidianas que ponen a prueba sus principios, durante su participación en el Tercer Congreso Nacional de Ética en la Juventud, celebrado con la presencia del presidente de la República, Luis Abinader.
Ante cientos de jóvenes de todo el país, el funcionario afirmó que la ética no se define por los discursos, sino por las acciones que se toman cuando nadie está observando.
“La ética se pone a prueba en silencio, cuando nadie nos observa, cuando nadie nos puede aplaudir y cuando nadie sabrá lo que hicimos. La ética no es un discurso, la ética es una práctica”, expresó.
Durante su intervención, Valdez invitó a los asistentes a reflexionar sobre las “primeras veces” en que debieron tomar decisiones que pusieran a prueba sus valores.
“¿Cuándo fue la primera vez que alguien te ofreció algo que sabías que estaba mal y tuviste el valor de rechazar? ¿Cuándo fue la primera vez que pudiste fallarle a alguien, pero sobre todo a tus principios, y elegiste mantenerte libre?”, cuestionó.
El ministro sostuvo que la sociedad suele valorar los resultados y el éxito, pero pocas veces reconoce el camino recorrido para alcanzarlos, por lo que insistió en la importancia de la integridad como práctica constante en las nuevas generaciones.
Durante el acto, Valdez destacó el trabajo de los 32 jóvenes seleccionados como Embajadores de la Ética, uno por cada provincia y el Distrito Nacional, iniciativa del Ministerio de la Juventud orientada a promover valores y buenas prácticas en sus comunidades.
Explicó que el proyecto inició sin un modelo preestablecido, basado en la confianza depositada en cada uno de los jóvenes para convertirse en agentes de cambio.
“Lo único que teníamos era una firme apuesta de confianza en cada uno de ellos. Les pedimos algo inmenso: salir y ayudarnos a transformar este país”, afirmó.
Asimismo, reconoció el respaldo del presidente Luis Abinader a las iniciativas orientadas al fortalecimiento de la ética pública y la formación del liderazgo juvenil.
El ministro también destacó la trayectoria de la directora general de Ética e Integridad Gubernamental, Milagros Ortiz Bosch, a quien definió como un ejemplo de coherencia y compromiso con la transparencia.
“Hay personas que enseñan con sus recursos y hay personas que enseñan con su vida. Doña Milagros pertenece a la segunda categoría”, expresó.
Valdez aseguró que el trabajo de Ortiz Bosch ha contribuido a fortalecer la formación de jóvenes con herramientas orientadas a promover la cultura ética en el país.
El Tercer Congreso Nacional de Ética en la Juventud contó con la participación de diversas autoridades, entre ellas el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza; el defensor del pueblo, Pablo Ulloa; y el director ejecutivo del Servicio Nacional de Salud, Mario Lama.
Al cierre de su intervención, el ministro exhortó a los jóvenes a convertirse en una generación “preparada, innovadora, competitiva y, sobre todo, inquebrantable”, al sostener que el país que aspira la sociedad se construye con ciudadanos capaces de hacer lo correcto incluso cuando nadie los observa.