Como parte de sus acciones preventivas y educativas, el Ministerio Público desarrolló una charla sobre educación vial dirigida a estudiantes de nivel secundario, con el objetivo de fomentar una cultura de responsabilidad y respeto a las normas que regulan la circulación en las vías públicas.
La jornada formativa fue realizada en el Colegio Adventista La Paz y estuvo encabezada por las procuradoras fiscales Thania Valentín, encargada de la Fiscalía de Tránsito del Distrito Nacional, y Alcedo Magarín, miembro del Centro del Automovilista, quienes abordaron con los jóvenes los principales aspectos de la Ley 63-17 sobre Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial.
Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de la directora del centro educativo, Maritza Rosario, quien valoró la iniciativa del Ministerio Público y agradeció que el plantel fuera seleccionado como punto de partida para fortalecer la formación ciudadana de los estudiantes en materia de tránsito y seguridad vial.
Durante la charla se trataron temas fundamentales para la formación cívica, entre ellos el conocimiento de las señales de tránsito, así como los derechos y deberes de peatones y conductores, y la importancia del cumplimiento de las normas para garantizar la seguridad en las vías públicas.
Los fiscales explicaron de manera didáctica cómo las imprudencias al conducir o transitar por las calles pueden poner en riesgo la vida propia y la de los demás, promoviendo la reflexión sobre la responsabilidad que debe asumirse en la vía pública, incluso antes de obtener una licencia de conducir.
En ese contexto, la fiscal Thania Valentín explicó las consecuencias legales que enfrentan quienes ocasionan accidentes de tránsito, señalando que la Ley 63-17 contempla sanciones que incluyen multas y penas de prisión cuando se producen daños físicos o pérdidas humanas a causa de una conducción irresponsable.
Asimismo, se destacó la importancia de respetar los límites de velocidad, conforme al Artículo 264 de la referida legislación, el cual establece que los conductores deben adecuar su velocidad a las condiciones de la vía, el tránsito y el entorno, reduciéndola especialmente en zonas escolares, cruces y áreas de poca visibilidad.
Por su parte, el fiscal Alcedo Magarín resaltó que “la educación vial desde edades tempranas es clave para prevenir accidentes y formar ciudadanos conscientes de sus deberes y del valor de la vida”, al tiempo que exhortó a los estudiantes a convertirse en multiplicadores del mensaje.
Finalmente, recordó que “la seguridad vial, más que una responsabilidad individual, es un compromiso colectivo que comienza con el respeto y la empatía hacia los demás”.