Noticias detalle Politica Vincho Castillo y la corrupcion Vincho quiere que se acepten los nuevos impuestos sin exigir explicación

El abogado Marino Vinicio Castillo (Vincho) volvió a desdoblarse este domingo en su programa La Respuesta, al presentarse como funcionario del Gobierno y al mismo tiempo atacar a funcionarios, como el Procurador General Francisco Domínguez Brito, al tiempo que arremetió contra un organismo que forma parte del Estado dominicano, el Consejo Económico y Social.

Para el abogado Castillo, los empresarios, economistas, dirigentes obreros y el propio monseñor Agripino Núñez Collado hacen un ejercicio de “chismografía” cuando exigen que el gobierno de Danilo Medina entregue las informaciones sobre el ejercicio presupuestario desde 2006 hasta el presente 2012, para saber el origen del grave déficit fiscal que las autoridades quieren corregir cargando más impuestos sobre la población.

Para el “líder” de la Fuerza Nacional Progresista (partido que honra la memoria de dictador Ramón (Mon) Cáceres al ponerle ese nombre a su escuela política situada en una zona rural de San Francisco de Macorís. ¡Preso por la guardia de Mon!”), todo lo que hace el Procurador Francisco Domínguez Brito forma parte de sus aprestos para ser candidato presidencial.

Vincho Castillo habló de que este portal, Acento.com.do, pertenece a un supuesto litoral. No dijo de qué litoral se trataba. Pero el litoral que está claro es el suyo: Servir a gobiernos dictatoriales, corruptos y sanguinarios

Con sus gestos sobreactuados (detrás de los libros y de la imagen de Jesucristo), pide a monseñor Núñez Collado que no se deje “instrumentalizar”, al tiempo que arremete contra Participación Ciudadana, pero pasa la mano a su coordinador general, Francisco Álvarez Valdez (un abogado amable), sin dejar de subrayar que “sirve a esos intereses”. Y, para variar, no podía faltar el ataque al periodista Juan Bolívar Díaz.

De igual manera, de nuevo hizo se refirió a las decenas de auditorías que Danilo Medina mencionó cuando era Secretario de la Presidencia de Leonel Fernández, en la administración 2004-2008, ocasión en que el dirigente peledeísta (hoy presidente) dijo que si el país conocía su contenido se produciría una especie de terremoto social.

Esas auditorías que Medina nunca reveló y que tienen que ver con su posterior declaración de que el PLD había negociado con sus socios de PRD un pacto de “gobernabilidad”, pacto que Vincho Castillo definió como de impunidad (pero siguió pegado al PLD a cambio de su cuota de poder, porque el hombre no puede vivir alejado del poder, se deprime, se pone triste, se enferma, como cuando lamentó la muerte del dictador Trujillo, su “gran titán”).

Este domingo, Vincho Castillo, en un ejercicio de malabarismo histórico, sin renegar de su condición de ultraderechista, trujillista y balaguerista,  se mostró como amigo y seguidor del presidente Hugo Chávez Frías, al definirse como el segundo chavista dominicano, después del autodefinido izquierdista Miguel Mejía (Miguelón o la Tercia).

El abogado Vincho Castillo estaba feliz porque, a su juicio, el país había sido testigo de una gran noticia: El ex presidente Leonel Fernández había hablado. Y había hablado para defenderse, para defender su gobierno, para defender su partido (el PLD, aliado de Vincho) y al país, según el abogado y “líder” político.

Vincho suscribió como palabra de Dios todo lo dicho por Leonel Fernández, quien se hizo a un lado y se presentó el jueves como completamente ajeno a la crisis económica y al déficit fiscal de 187 mil millones de pesos.

Por supuesto, la parte que más placer le dio al abogado Vincho Castillo, y fue la que más destacó en su espectáculo semanal televisivo, es la relativa a culpar al gobierno del cuatrienio 2000-2004 de todo lo que ocurre ahora con la economía dominicana.

Entre frases ensayadas y gestos desgastados que ya no conmueven a nadie, excepto a los incautos, el director de Ética e Integridad Gubernamental habló de un supuesto “asedio” al Gobierno por parte de quienes exigen que antes de sacrificar al pueblo con el pago de más impuestos, por lo menos el presidente Danilo Medina tenga la responsabilidad y el mínimo de valentía para explicar el origen del grave déficit y señale a los culpables de lo que el propio mandatario ha denominado “dura realidad”, que obliga a tomar un “trago amargo”.

Posteriormente, Vincho echaría mano del papel de consejero de la juventud, rápidamente habló de su candidatura a senador por el PLD, cuando todavía vivía Juan Bosch. Habló también de la guerra patria de abril, de la invasión norteamericana, de esos momentos amargos vividos por el pueblo dominicano. (Claro que no habló de que él entonces no se comportó como un nacionalista ni un patriota, que no estuvo en ningún comando con las armas en la mano defendiendo la dignidad de la patria).

Insistió en no olvidar el pasado. Un pasado que no hacía referencia a su papel de servil del dictador Trujillo, quien lo hizo diputado. Un pasado en el cual Vincho Castillo pronunció discursos de alabanzas al “Jefe”, al “gran titán”.

Vincho Castillo habló de que este portal, Acento.com.do, pertenece a un supuesto litoral. No dijo de qué litoral se trataba. Pero el litoral que está claro es el suyo: Servir a gobiernos dictatoriales, corruptos y sanguinarios: La dictadura de Trujillo, la dictadura de Balaguer y el gobierno más corrupto de la historia, el de Leonel Fernández Reyna.

Tampoco hubo “respuesta” para la rapiña del gobierno de Leonel Fernández, que auspició el enriquecimiento de grupos de funcionarios hasta convertirse en verdaderos potentados de la noche a la mañana.

No se refirió a como esa administración repartió apartamentos de lujo entre amigos y compañeros del boato y la francachela que caracterizaron los gobiernos de 2004 a 2008 (derroche que paga el pueblo dominicano).

Y menos dijo el director de Ética e Integridad Gubernamental que su “amigo fundamental”, el presidente Fernández, encubrió a funcionarios que vendieron yipetas a peso a sus amigos y dirigentes del PLD.

Fuente: Acento