Un crimen atroz sacudió la comunidad de Cabirmota, donde el ganadero Geovanny Mateo Ulerio fue hallado degollado y oculto dentro de un pozo séptico de su propia granja.
El principal sospechoso, un trabajador de nacionalidad haitiana con apenas 15 días en la finca, huyó del lugar y es activamente buscado por las autoridades.
La alarma se encendió cuando la esposa de la víctima notó que este no regresó a la vivienda para tomar su medicamento para la presión y que su teléfono permanecía apagado.
La preocupación se convirtió en tragedia cuando familiares acudieron a la propiedad y la encontraron abierta, algo que, según relataron, Geovanny jamás hacía, ni siquiera mientras alimentaba los cerdos.