Posiciones se endurecen previo a negociaciones por ''abismo fiscal'' en EU

Mientras el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y líderes del Congreso se preparaban para negociaciones sobre presupuesto e impuestos el viernes que apuntan a evitar que la economía del país recaiga en la recesión el próximo año, demócratas y republicanos se atrincheraron en sus arraigadas y opuestas posiciones.
“Lo que no haremos es elevar las tasas de impuestos”, advirtió el jueves el líder republicano del Senado, Mitch McConnell.
Pero aumentar los impuestos a los ricos para ayudar a rebajar el déficit fue exactamente lo que Obama resaltó el miércoles durante su primera conferencia de prensa tras ganar la reelección. Solo 24 horas después, el portavoz de Obama Jay Carney argumentó que el sentimiento público estaba firmemente detrás del presidente.
Obama “no firmará, bajo ninguna circunstancia, una extensión de los recortes de impuestos para el 2 % de estadounidenses de mayores ingresos”, dijo Carney a periodistas a bordo del avión presidencial Air Force One en camino a Nueva York para inspeccionar los daños del reciente devastador huracán Sandy.
Con estas difíciles líneas de batalla. Obama reunirá el viernes a las 1515 GMT a los cuatro máximos líderes del Congreso por primera vez desde la elección del 6 de noviembre.
McConnell, el líder de la mayoría del Senado, Harry Reid, el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, y la líder demócrata de la cámara baja Nancy Pelosi conversarán con el presidente por alrededor de una hora en la Casa Blanca.
“Vamos a ir a la mesa con buena fe y queremos que algo suceda”, dijo Pelosi a periodistas, agregando que “si nada ocurre, las consecuencias serán grandes”.
Aunque los cinco líderes han señalado la necesidad de cooperación después que los demócratas registraran una victoria en las elecciones de la semana pasada, todas las señales apuntan a duras negociaciones sobre cómo evitar el denominado “abismo fiscal” que se iniciaría el 1 de enero.
Eso es cuando se dará un incremento de impuestos y un recorte de gastos por alrededor de 600 mil millones de dólares si el Congreso no puede decidir cómo reemplazarlos con medidas de recorte de déficit menos extremas.
La ofensiva por una responsabilidad fiscal es exacerbada por déficit de presupuesto que ha alcanzado el billón de dólares en los últimos cuatro años, llevando la deuda del país por encima de los 16 billones de dólares.
La incertidumbre por el abismo fiscal llevó a que los analistas recortaran este mes las expectativas de crecimiento para el 2013, mostró una encuesta dada a conocer el jueves.
El índice accionario S&P 500 ha caído casi un 2 % en lo que va de la semana.
Las conversaciones lideradas por Obama comienzan entre crecientes temores de que habrá nuevas demandas a Washington de rescates que podrían incrementar notablemente el déficit.
Las tareas de limpieza en la Costa Este tras el paso de la devastadora tormenta Sandy podrían requerir que el Congreso apruebe miles de millones de dólares en ayuda, justo en momentos en que la Administración Federal de Vivienda señala que podría necesitar un rescate por primera vez en sus 78 años de historia por malos acuerdos de préstamos.
Rescates mucho mayores a las industrias automotriz y financiera, llevados adelante hace algunos años, desataron la ira de muchos legisladores y votantes.

Fuente: Acento