El presidente electo de Honduras, Nasry “Tito” Asfura, arrancará su gobierno con una reestructuración profunda del aparato estatal, eliminando 38 instituciones públicas como parte de una estrategia de austeridad. La medida reducirá el número de entidades gubernamentales de 113 a 74, buscando optimizar el gasto público y mejorar la eficiencia administrativa.
Se estima que el ahorro generado por esta reforma, unos 15 mil millones de lempiras, se destinará en parte a pagar los compromisos laborales pendientes del Estado, según explicó la ministra electa de Finanzas, María Antonieta Mejía.
La decisión también se reflejará en la ceremonia de investidura de Asfura, que se llevará a cabo en el Congreso Nacional y no en el tradicional Estadio Nacional, como se hacía en administraciones anteriores. Este cambio resalta el tono de sobriedad y institucionalidad que marcará el inicio de su gobierno.