
Hola amigos, la pregunta de hoy es: ¿Qué se conoce del caso de una persona que permaneció 20 años en prisión preventiva en Montecristi? La pregunta de hoy nos remite a una reflexión profunda y a buscar datos de un caso insólito, único, una persona aparentemente con problemas mentales.
Que estuvo recluida en prisión por casi 20 años, en prisión preventiva, y aquí nos toca hablar del abuso de la prisión preventiva.
No se le hizo un juicio para una condena, nunca. No fue llevada a los tribunales o el sistema falló. Se le acreditaban a la persona problemas psiquiátricos, sin embargo, no fue llevada a un médico y los enfermos no deben estar en las cárceles, mucho menos si es una persona con problemas mentales, vulgarmente, si es un loco. Los locos deben estar en el manicomio o en otro lugar.
Este caballero que aparece con nombre de Chiquín Jiménez, un desheredado de la fortuna, estuvo en prisión desde el 20 de junio de 2026 y recién en febrero de este año, y se sabe ahora en estos días, fue puesto en libertad. Estuvo en el centro de corrección, nuevo modelo, de Veler en Dajabón, provincia de la frontera.
En el 2009, la defensa y el ministerio público solicitaron un procedimiento especial para personas inimputables, es decir, una persona que no se le puede acusar por su condición mental. En Dajabón rechazaron esa solicitud y decidieron suspender la acción penal contra ese señor hasta que recuperara su salud mental.
Sin embargo, no se le dio seguimiento al caso, el hombre siguió en prisión y eso fue un encierro indefinido y el olvido del sistema.
Ahora la Defensoría Pública, afortunadamente, conoció el caso, lo rescató e hizo las diligencias debidas para ponerlo en libertad. Algo que debía resolverse, en nuestra opinión, mediante un recurso de habeas corpus, como establece la Constitución, para que un juez determinara inmediatamente su puesta en libertad por una prisión irregular, por violarle todos sus derechos fundamentales, su dignidad, su libertad, su buen nombre, su fama, sobre todo la dignidad.
Una situación indigna que viola todos los protocolos, todo lo establecido y que revela la deficiencia del sistema, la popularidad y abuso de esa prisión preventiva que parece resolver tanto, y que un dominicano sin nombre, un desarrapado de la fortuna, haya estado casi 20 años preso, sin un juicio, sin una condena definitiva y bajo la modalidad de la prisión preventiva.
La verdad es que este caso enseña mucho y debe llevar a una reflexión bastante profunda y también a que pensemos de nuevo en la prisión preventiva tan de moda.
Y la pregunta, iniciamos con una pregunta y terminamos con otra, ¿y quién ahora reivindica, quién les repara el daño a esa persona, aunque sea, aunque tenga problemas mentales?
Gracias, hasta un nuevo comentario.