El día D, es como se le ha denominado al día en el que se anuncie la muerte de la monarca, se iniciará todo un protocolo bautizado como “Operación London Bridge” y se activara con la frase «el puente de Londres ha caído».
Los mensajes se enviaran por correo y llamadas telefónicas. El borrador del mensaje ya está escrito indica «Que con tristeza informan de la muerte de Su Majestad la Reina».
Las banderas deben bajarse a media asta y se enviará una ‘notificación oficial’ para divulgar la noticia y se anunciará un minuto de silencio a nivel nacional.
Las redes sociales quedaran en desuso y teñidas de negro con pancartas pesetadas ya diseñadas para los fines.
Carlos es quien asumirá el trono a las 10:00 de la mañana del día siguiente a la muerte de la reina. Al tercer día del fallecimiento el féretro de la reina regresará al palacio de Buckingham Permanecerá ahí seis días en una caja elevada y abierta al público. En el décimo día después de su muerte tendrá lugar el funeral.
La reina será enterrada junto a su esposo, el duque de Edimburgo, en la Capilla Conmemorativa del Rey Jorge VI del Castillo de Windsor.