¿Quién puede sustituir a Evo Morales? El vacío de poder dificulta la sucesión en Bolivia

Mientras Evo Morales recibe asilo en México; una Bolivia en llamas y amenazada por saqueos y falta de autoridad gubernamental  se enfrenta a un vacío de poder sin un “heredero” claro a Morales. Conseguir tal sustitución, encausar al país en el orden constitucional y garantizar la pacificación es la tarea pendiente.

El camino hacia nuevas elecciones es incierto, mientras se mantienen las dimisiones. Todavía no está claro quién asumirá el cargo de presidente interino y cuándo se celebrarán elecciones. Muchos de los legisladores bolivianos están fuera de La Paz y piden garantías de seguridad para poder regresar.

El 21 de enero de 2020 es la fecha en que se cumple la gestión de Morales, por tanto el gobierno interino que se logre establecer, deberá llamar a nuevos comicios para esa fecha.

El artículo 169 de la Constitución boliviana es el destinado para aclarar estos asuntos. La carta señala que en caso de “impedimento o ausencia definitiva”, el presidente será reemplazado por el vicepresidente. Si este llegara a faltar, sería el presidente del Senado o de los diputados quienes se harían cargo incluso de llamar a elecciones.

La nueva Constitución promulgada por morales también prevé que ante la renuncia del presidente y vicepresidente, la tercera en la sucesión presidencial sea la titular del Senado, la chileno boliviana Adriana Salvatierra. Sin embargo su renuncia deja sin efecto esta posibilidad.  La segunda opción recae sobre Jeanine Añez, quien es la segunda vicepresidenta de Bolivia y por ley sería quien siguiera. Según el documento, debe realizarse “en un plazo máximo de 90 días” o tres meses.

Y aunque todo parece muy claro en papel, la realidad es que Junto a Morales también renunció su vicepresidente, Álvaro García y la presidenta del Senado, Adriana Salvatierra, también el presidente de los diputados, Víctor Borda. Según medios bolivianos existe un antecedente del año 2005, donde el presidente de la Corte Suprema asumió el mando.

Otra de las versiones es que si no se da la sucesión según la carta magna, existe la posibilidad de que se elija a una “junta de notables” para que dirija el país. Que se aria cargo de la administración del país y convocar a elecciones, pero esto no es constitucional. Lo que deja entrever que la Constitución se queda corta ante el panorama dejado tras el golpe de estado en Bolivia.

La respuesta al vacío de poder en el que ha quedado Bolivia está en manos de la Asamblea Legislativa y tendrá que pasar por un acuerdo político.

– Morales, de 60 años, gobernó 13 años y 9 meses y buscaba un cuarto mandato renunció la víspera poco después de que el jefe del ejército se lo sugiriera y tras semanas de protestas por opositores que lo acusaron de encabezar un fraude electoral. Su salida es resultado de un “golpe de Estado”.