RD pierde aceleradamente posiciones en la forma de hacer negocios

Europe's top four domestic leagues are to be guaranteed four places each in the group stages of. The current top four according to European governing body Uefa's rankings are Spain.

La República Dominicana perdió aceleradamente posiciones en el informe de Doing Business 2013, y de manera particular en la parte relacionada con la energía eléctrica, de acuerdo con el informe del Banco Mundial.

“El país sufrió un deterioro en siete de las diez clasificaciones obtenidas, siendo más marcada la pérdida de seis peldaños en la categoría de Obtención de Electricidad, con respecto al año anterior. En dicha área, República Dominicana pasó de la posición 116/183, a ocupar el lugar 122/185 de la clasificación”, dice Gabriela Fernández Leroux, en un documento dado a conocer por el último boletín del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES).

El análisis dice que en el informe la República Dominicana ocupa la posición 116 dentro de las 185 economías incluidas en el estudio, en contraste con el peldaño 113 que ocupó en el ranking del pasado año. “Esto se debe, en parte, a que no se implementó ninguna reforma estructural en los ámbitos relevantes para el informe, por lo que no se notó mejoría alguna en ninguno de los diez componentes del índice”.

A continuación, presentamos el documento completo, escrito por Gabriela Fernández Leroux:

Análisis del Informe Doing Business 2013: El Caso de la República Dominicana

Reconociendo la marcada incidencia de la actividad emprendedora sobre el desarrollo económico y la creación de riquezas, y la importancia de crear un ambiente favorable para la empresa privada, la Corporación Financiera Internacional (IFC), del Banco Mundial, publica anualmente el informe Doing Business. Desde sus inicios en el año 2003, esta publicación busca proveer la información necesaria para que los hacedores de políticas públicas estén al tanto sobre la efectividad de los sistemas legales y regulatorios que afectan el quehacer de los negocios, así como de las áreas donde es necesaria la implementación de reformas.

La última edición del informe Doing Business 2013 fue publicada recientemente, con Singapur, Hong Kong y Nueva Zelanda a la cabeza del ranking. En América Latina y el Caribe, los países donde es más fácil hacer negocios son Chile (37), Puerto Rico (41), y Perú (43). República Dominicana (116), a pesar de encontrarse entre las 10 economías latinoamericanas que más ha mejorado el ambiente para los negocios desde el 2005 a la fecha, ha perdido tres posiciones en cada una de las últimas dos ediciones del informe. Desde el 2010, la República Dominicana ha visto un importante deterioro de su posición en los rankings, lo que evidencia tanto las trabas a la actividad empresarial como la ausencia de reformas que faciliten hacer negocios en la nación dominicana.

Haciendo Negocios en República Dominicana

En el informe Doing Business 2013, República Dominicana ocupa la posición 116 dentro de las 185 economías incluidas en el estudio, en contraste con el peldaño 113 que ocupó en el ranking del pasado año. Esto se debe, en parte, a que no se implementó ninguna reforma estructural en los ámbitos relevantes para el informe, por lo que no se notó mejoría alguna en ninguno de los diez componentes del índice. Adicionalmente, el 58% de los países incluidos en el estudio sí reformaron algún área de las recogidas en Doing Business, lo que significa que han tomado la delantera para facilitar el ambiente de negocios. En consecuencia, República Dominicana pierde posicionamiento en el ranking general, deterioro que se ha mantenido desde la edición Doing Business 2011, en la cual ocupó el lugar 91 de 183 países. A continuación, pueden observarse las últimas calificaciones obtenidas por el país en cada dimensión del estudio.

Como se puede apreciar en la tabla anterior, el país sufrió un deterioro en siete de las diez clasificaciones obtenidas, siendo más marcada la pérdida de seis peldaños en la categoría de Obtención de Electricidad, con respecto al año anterior. En dicha área, República Dominicana pasó de la posición 116/183, a ocupar el lugar 122/185 de la clasificación. Como es bien sabido, el país sufre importantes debilidades en el servicio de energía eléctrica, que se reflejan en la extensión de la autogeneración y el uso de plantas eléctricas e inversores, tanto por los individuos como por las empresas. Cuando el suministro eléctrico no es confiable y accesible, representa un costo adicional para cualquier negocio—y en el caso dominicano, aumenta el ya de por sí alto precio de la tarifa eléctrica,— y es una traba importante para las empresas intensivas en el uso de energía. En Doing Business 2013, República Dominicana mantuvo invariables los indicadores de procedimientos y tiempo en el tema eléctrico, registrando un total de siete procedimientos y 87 días para obtener este servicio. El costo de obtener una conexión de electricidad—medido como porcentaje del ingreso per cápita,— por otro lado, disminuyó en un 34% con respecto al año anterior, pasando de un 356.7% a un 322.3% del ingreso por habitante. Sin embargo, este tipo de mejoría es común a todos los indicadores que se miden en relación al ingreso per cápita, producto del aumento de este último en comparación con el 2012; en efecto, el costo de la electricidad sólo se redujo en 9.2% en términos nominales.

Para abrir una empresa en la República Dominicana, se necesitan siete procedimientos, 19 días y un capital mínimo que representa el 49.3% del ingreso per cápita de la nación. El costo de este proceso es de 17.3% del ingreso por habitante, versus el 8.8% que representa en Panamá. En dicho país se necesitan 6 procedimientos, 7 días y no requiere capital mínimo pagado, como sucede en otras 22 economías de América Latina y el Caribe. Aunque en esta categoría de Apertura de una Empresa no hubo una mejora significativa en ninguno de los indicadores, sí es pertinente destacar el notable avance registrado a lo largo de los diez años de publicación del informe: en 2003, abrir un negocio en República Dominicana tomaba 9 procedimientos y 77 días.

Obtener un permiso de construcción, para un pequeño y/o mediano empresario dominicano, es un arduo proceso que demanda 216 días y 14 procedimientos, dificultando el eficiente funcionamiento de un sector vital para cualquier economía.

Además, esta tarea implica costos que representan el 72.7% del ingreso per cápita del país. República Dominicana descendió una posición con respecto al año anterior, pasando a ocupar el lugar 108/185 del informe. A parte de este deterioro, es aún  más alarmante el hecho de que no se ha registrado ninguna mejoría en estos indicadores a través del tiempo—a excepción del costo, que ha mejorado en parte gracias al crecimiento del ingreso per cápita,— lo que denota un sostenido estancamiento en lo que se refiere al facilitamiento de los permisos de construcción. Considerando que en economías como Belice se necesita cumplir con solamente 8 procedimientos, en Colombia toma apenas 46 días, y en Trinidad y Tobago cuesta únicamente un 5.3% del ingreso per cápita, es evidente que hay mucho potencial de reforma en el área de permisos de construcción en la República Dominicana.

Luego de la categoría de Obtención de Electricidad, las demás áreas donde República Dominicana sufrió un debilitamiento notable en su calificación fueron el Registro de Propiedades, Obtención de Crédito y Pago de Impuestos, perdiendo tres peldaños en cada una de ellas. En el Registro de Propiedades pasó a ocupar el lugar 110/185; requiriendo 60 días, 7 procedimientos y 3.7% del valor de la propiedad para lograr este objetivo, no se evidencia mejoría alguna en ninguno de los indicadores en relación  al año anterior. Sin embargo, al observar la evolución de los mismos desde el 2003, sí se aprecia una sustancial mejora en el tiempo necesario para registrar una propiedad, que se ha reducido en 47 días desde la primera publicación del informe. Asimismo, el costo de registrar una propiedad ha tendido a decrecer en la última década, disminuyendo en 2.6 puntos porcentuales en comparación con el 6.3% del valor de la propiedad que representaba en Doing Business 2004.

En la categoría Obtención de Crédito, República Dominicana ostenta el lugar 83/185, su segunda mejor posición dentro de Doing Business 2013. El Índice de Fortaleza de los Derechos Legales mide si existen mecanismos que faciliten el crédito dentro de las leyes de bancarrota y colaterales; mientras que el Índice de Profundidad de la Información Crediticia mide las reglas prácticas relativas a la cobertura, accesibilidad y alcance de dicha información a través de organismos públicos y/o privados. República Dominicana obtuvo un 3/10 y 6/6 en los dos índices mencionados, respectivamente, indicando una importante debilidad en lo que es la protección de los derechos legales que facilitan el crédito en caso de quiebra financiera; contrastado con una gran fortaleza en lo que respecta a la información crediticia. De hecho, desde 2007, República Dominicana es el líder caribeño en este indicador. Asimismo, también hubo una significativa mejoría en la cobertura tanto de los organismos privados como de los registros públicos.

En el área de Pago de Impuestos no hubo ningún cambio en los indicadores para este año, manteniéndose el número de pagos por año en 9, y las horas anuales dedicadas a cumplir con los impuestos en 324, otorgándole a República Dominicana la posición 98/185 del ranking. La tasa total de impuestos sobre las empresas, como porcentaje de sus ganancias, registra una ligera variación de +0.8 puntos porcentuales, para alcanzar un 42.5% de las mismas. Desde el 2009, el número de pagos por año se redujo de 74 a 9—el mejor desempeño en Centroamérica,— para una significativa mejoría en la facilidad de los negocios para cumplir con sus compromisos tributarios. Sin embargo, el tiempo requerido y la tasa impositiva total han aumentado desde de su inclusión en el Doing Business 2006, y, en vista de las medidas tributarias recientemente aprobadas, la expectativa es que para el año siguiente aumenten notoriamente, deteriorando aún más la posición dominicana en el ranking. Esto, aparte de alejar potenciales inversionistas y desalentar la actividad formal en la economía, aumenta la ya de por sí muy elevada carga fiscal que enfrentan las empresas en el país. A modo de comparación, en Belice, economía mejor posicionada en esta categoría en América Central, el pago de impuestos absorbe 147 días y 33.2% de las ganancias de la empresa.

Las categorías de Protección de Inversores y Cumplimiento de Contratos también presentan una caída de dos posiciones en Doing Business 2013, donde República Dominica ocupa los peldaños 100/185 y 84/185, respectivamente. La categoría Protección de Inversores está compuesta por los indicadores Índice de Grado de Transparencia, Índice de Responsabilidad de los Directores, Índice de Facilidad para Juicios de Accionistas, e Índice de Protección de Inversores; en los cuales el país obtuvo calificaciones de 5/10, 4/10, 6/10 y 5/10, respectivamente. Esto denota poca efectividad de las regulaciones destinadas a salvaguardar el patrimonio de los inversionistas, por lo que se desincentiva la inversión en la economía. El grado de transparencia se ha mantenido estancado con un una calificación de 5 desde el 2006, y la facilidad para enjuiciar a los accionistas bajó de 8 a 6/10 en la edición pasada; sin embargo, es más fácil responsabilizar a los directores por accionar en la empresa y el índice de fortaleza de protección a los inversionistas ha mejorado ligeramente, con respecto al 2006. Con respecto al cumplimiento de contratos, un empresario dominicano debe cumplir con 34 procedimientos, esperar 460 días y gastar el 40.9% del costo del reclamo para resolver una disputa por incumplimiento de contrato. A pesar de que el tiempo que implica este tipo de demanda ha tenido una impresionante reducción de 120, en comparación con los 580 días que tomaba en Doing Business 2004, el indicador se mantiene sin cambios desde 2007, y los indicadores restantes no han mejorado en los diez años de publicación del informe—República Dominicana es el líder caribeño en número de procedimientos, pero aún dista mucho de las mejores prácticas tanto de la región como a nivel global.

Sólo nos queda tratar las categorías de Resolución de la Insolvencia y    Comercio Transfronterizo, donde República Dominicana mantuvo su lugar como la economía 156 y 46/185, respectivamente. Luego que un pequeño o mediano empresario dominicano se declara en quiebra, pasan 3.5 años para que sus acreedores recuperen su dinero, el costo de cumplir con los procedimientos del proceso de bancarrota representa el 38% de los bienes del deudor, y la tasa de recuperación (monto que obtienen los acreedores a través de la reorganización, liquidación o embargo) es apenas 8.7 centavos por dólar—0.8 centavos menos que el año anterior. Este suceso debe llamar la atención de las autoridades, ya que este último es el único indicador que había presentado mejoras en la categoría (partiendo de 5.9 en Doing Business 2004), a diferencia del número de procedimientos y el tiempo, que no han variado desde la primera publicación.

Por el lado de Comercio Transfronterizo, República Dominicana mantiene su posición del informe anterior, logra su mejor desempeño del ranking, y es el líder centroamericano en tiempo para exportar, con 8 días para completar este proceso. El número de documentos necesarios para exportar es 6, y para importar es de 7 documentos; el costo de exportación es de US$1,040 por contenedor, mientras que importar cuesta US$1,150 por contenedor—siendo la mejor economía caribeña en este aspecto. Por último, el tiempo necesario para importar es de 10 días, siete días menos de lo requerido en Doing Business 2007. El tiempo de exportación también se redujo a menos de la mitad de los 17 días que suponía en 2007; los documentos, tanto para exportar como para importar, se han reducido por igual, en uno y tres, respectivamente. Sin embargo, ambos procesos se han hecho más costosos en los últimos 10 años, ya que, en 2003, exportar un contenedor costaba US$770 e importarlo US$990.

Habiendo detallado los resultados para cada uno de los temas tratados en Doing Business 2013, también nos parece pertinente poner a República Dominicana en el contexto internacional y comparar su calificación con el resto de los países de América Central. En este sentido, podemos observar que existe una clara desventaja para hacer negocios en dicho país, siendo que la media de América Latina y el Caribe sería la posición 97/185 y República Dominicana, como dijimos anteriormente, ocupa el lugar 116 de la clasificación. Las trabas burocráticas y regulatorias dominicanas son mucho más nocivas a la actividad empresarial que las presentes en 5 de las 7 naciones centroamericanas, ya que sólo Nicaragua y Honduras ocupan posiciones más alejadas de las mejores prácticas.

Para los pequeños y medianos empresarios, según los resultados de Doing Business 2013, es más difícil hacer negocios en República Dominicana que en el promedio de los países centroamericanos, lo que desincentiva la inversión tanto local como extranjera, y se traduce en menor producción, menor empleo formal, y menor riqueza para la sociedad en general. Las autoridades deben hacer prioridad de la creación de condiciones adecuadas para el funcionamiento de los negocios en el territorio dominicano, sobretodo cuando el país ha venido perdiendo terreno desde la publicación de Doing Business 2011—en Doing Business 2006, primer año del ranking general, República Dominicana inició con la posición 103/133— y no se vislumbra ninguna reforma que afecte positivamente el quehacer de los negocios, sino todo lo contrario.

Conclusiones

El Informe Doing Business 2013, del Banco Mundial, es una herramienta útil tanto para empresarios que quieren conocer el ambiente de negocios de los distintos países y determinar cuál es el destino más favorable para su inversión. También es útil para las autoridades y hacedores de políticas públicas para evaluar la efectividad de las leyes y regulaciones que se implementan; señala puntualmente las áreas que se necesita fortalecer. Para incentivar la actividad privada y promover la inversión, producción y creación puestos de trabajos productivos en la República Dominicana, es necesario crear un ambiente de negocios con menores incertidumbres y menores costos, garantizando marcos económicos y jurídicos adeacuados. Los resultados de los informes Doing Business pueden servir de punto de partida para reconocer áreas y/o sectores económicos donde se requieren implementar reformas estructurales orientadas a subsanar las debilidades expuestas, para así fomentar el crecimiento económico y la creación de nuevas riquezas en la República Dominicana.

Fuente: Acento